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lunes, enero 10, 2022
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Mario Marín, las factureras y la cabeza de la hidra

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Una trama de corrupción ocurrida entre 2007 y 2018 que involucra a un entramado de 15 empresas fantasma y factureras tuvieron como epicentro la entidad poblana y entre los participantes destaca uno: Mario Marín Torres, el exgobernador de Puebla que avaló la creación de dos de ellas bajo la notaría 53.

La trama es la misma: las empresas involucradas están unidas por notarios, corredores públicos, delegados especiales, accionistas y comisarios de vigilancia que habrían convertido a Puebla en el paraíso de las empresas fantasma, sobre todo para beneficiar a la Sedena.

De entre 15 empresas que habrían desviado recursos de la milicia en más de una década, nueve tienen coincidencias entre sí y el resto están catalogadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) como empresas que realizan operaciones inexistentes.

En esta red de empresas fantasma está interrelacionado Mario Marín. Según las actas constitutivas participó en la conformación de las compañías Islort Construcciones y Concretos, y Concretos Luaya, las cuales que fueron creadas con apenas 10 días de diferencia y comparten el mismo responsable de oficina con otro cúmulo de empresas.

En el caso de Islort Construcciones y Concretos, —de los socios Telésforo García Baleón y Ramón Martínez Carrera — fue constituida en la ciudad de Puebla el 17 de junio de 2016, bajo la notaría 53 de Mario Marín. En tanto que Concretos Luaya se creó el 27 de junio de ese mismo año, con los administradores Erika Priscila Nuñez Villano y David Israel Juárez Carrera.

Las coincidencias entre estas dos firmas radican además en el responsable de oficina: Mauricio Hernández Tlacuilo, quien a su vez aparece en las actas constitutivas de otras cinco empresas fantasma que trabajaron para la Sedena: Comercializadora Jicolapa, Constayma, Productos ERN, Zeni Industrial y Shedar Soluciones.

De las cinco empresas que se desprenden de las dos firmas avaladas por el exgobernador priista, también existen diversas coincidencias. Por ejemplo, Shedar Soluciones y Comecializadora Jicolapa tienen registrado el mismo domicilio, se crearon con apenas un mes de diferencia y ambas se encuentran en proceso de liquidación.

Las suspicacias no terminan ahí, pues en el caso de Shedar Soluciones, Productos ERN y ZENI Industrial, a su vez comparten al mismo comisario de vigilancia con otras dos empresas fantasma: Gosoco Empresarial, Brener Puebla y Fendi Servicios.

En el caso específico de ERN y ZENI Industrial, aunque tienen diferentes accionistas, coinciden en que tienen la misma fecha de inscripción: el 22 de mayo de 2018 y sólo fueron registradas con 32 segundos de diferencia.

Tanto Productos ERN, Brener Puebla y ZENI Industrial también aparecen en el Índice de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal del municipio de Querétaro, como proveedores beneficiados por adjudicación directa por un monto total de 9 millones 408 mil 469 pesos con 29 centavos, por un total de cuatro conceptos en conjunto.

Las coincidencias se extienden incluso a través de otro responsable de oficina: Arturo Muñoz Adauta, quien aparece en los documentos del Sistema Integral de Gestión Registral (SIGER) en las empresas Construcción e Ingeniería ideal, Concretos Luaya, Productos ERN, Zeni Industrial, Shedar Soluciones y Comercializadora Jicolapa.

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