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sábado, octubre 1, 2022
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Nacho Mier y la nueva traición

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Apenas el pasado 6 de abril, las huestes de Ignacio Mier Velazco pululaban alrededor del canciller Marcelo Ebrard Casaubón que acudía a Puebla para reunirse con integrantes del Club de Empresarios.

Las imágenes lo decían todo: operadores, empresarios afines y hasta el sicario periodístico del coordinador de Morena en la Cámara Baja aparecían orondos, felices al lado del secretario de Relaciones Exteriores.

José Arturo Rueda Sánchez de la Vega, director de Diario Cambio y socio de Nacho Mier -ambos involucrados en una investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera por el blanqueo y desvío de 427.1 millones de pesos, a través de 32 empresas, entre ellas Multisistema de Noticias Cambio, en la que ambos son los accionistas mayoritarios- en pleno éxtasis escribió en sus redes sociales: “¡Este tren nadie lo para!”.

¿En verdad nadie lo iba parar?

Ciento ocho días después de la comilona en la que el doctor Rueda acudió como personero de Nacho Mier, la realidad es muy diferente.

De entrada, el director de Diario Cambio se encuentra en la prisión de Tepexi de Rodríguez por los delitos extorsión y operación de recursos de procedencia ilícita. Y es muy probable que se le acumulen más causas penales.

Ignacio Mier, por su parte, se encuentra arrinconado ante la cascada de evidencias de cómo sus familiares y sus socios se han enriquecido al amparo del poder. Incluso, en la intrincada red de empresas que Hipócrita Lector ha dado a conocer, siguiendo las huellas del dinero de Los Mier y sus socios, aparece Consumiera Producciones Agrícolas, Sociedad de Producción Rural de Responsabilidad Limitada y Capital Variable, cuyo socio es el propio diputado federal.

En el caso del ámbito político, podría decirse que el tren del canciller ya se paró.

Un suceso resultó fundamental: la incorporación de Santiago Nieto Castillo al equipo de Marcelo Ebrard. Esa jugada sacó de sus casillas a Nacho Mier y a su verdadero empleador Mario Delgado Carillo. ¿Cómo era posible que sumaran al hombre que puso de cabeza a uno de los suyos y cuya investigación terminó indirectamente por embarrar a Mario Miguel Carrillo Cubillas, sobrino del dirigente nacional de Morena?

La inconformidad no quedó en silencio. A través del diario digital politico.mx, Delgado y Mier manifestaron su enojo, dejaron entrever que la denuncia interpuesta por el segundo en contra de Alejandro Armenta Mier, Nieto Castillo y el gobernador Miguel Barbosa Huerta por la filtración de la investigación de la UIF era con la finalidad de impedir la unción del senador como el nuevo presidente de la Mesa Directiva en la Cámara alta.

Por un momento, se creyó que el intento por desbarrancar a Alejandro Armenta tenía como finalidad un ajuste de cuentas y sacarlo de la carrera por Casa Aguayo. Pero detrás existe una trama más amplia: Impedir que el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, tenga la posibilidad de recuperar la Mesa Directiva y con eso marginarlo todavía más.

¿A quién conviene esa jugada? A la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, que pretende cerrar todo el paso al zacatecano, a quien acusa de haber traicionado a Morena y poner en entredicho su jerarquía en la elección intermedia de 2021.

¿En todo este juego qué tienen que ver Mario Delgado e Ignacio Mier? Desde hace un par de semanas, ambos se han dejado ver al lado de Sheinbaum en cuanto evento disfrazado de proselitismo. EL mensaje es que han cambiado de bando, es decir, dejaron de lado al canciller y se fueron con la jefa de Gobierno.

Esta jugada denota un movimiento desesperado con miras a la asamblea nacional de Morena en la que se discutirá, entre otras muchas cosas, la continuidad o cambio en la coordinación en San Lázaro. El Consejo Nacional, así como se encuentran las cosas, seguirá con una tendencia a favor de Claudia Sheinbaum y es justo ahí donde Mier y Delgado pretenden colgarse para no perder el feudo de la Cámara de Diputados.

Hay quienes confiaron al reportero que este movimiento de Mier y Delgado es solo una fachada y al momento de que obtengan lo que quieran, regresarán a los brazos del canciller. Todo es posible tomando en cuenta el historial de ambos.

Al final de cuentas, el oriundo de Tecamachalco cree que con estos movimientos podrá regresar a la carrera por Casa Aguayo de la que salió por estar involucrado en una investigación judicial y tener ligas con familiares que también son investigados.

Lo que Nacho Mier no entiende o no quiere entender es que primero tendrá que saltar el cúmulo de investigaciones en su contra y, después, pujar por una candidatura a diputado local o federal, porque sus aspiraciones con miras a 2024 no incluyen el gobierno del estado.

A estas alturas, solo Ignacio Mier cree que será candidato a gobernador.

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