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jueves, diciembre 8, 2022
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Azuza Abdala conflicto magisterial; intenta provocar caos en Ayoxuxtla

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|Exilio.mx

Ayoxuxtla de Zapata, Huehuetlán El Chico.- Luego de unos cuatro minutos de gritos que encabezó una decena de supuestos maestros inconformes por el pago retroactivo de Fortalecimiento al Salario, el presidente Andrés Manuel López Obrador planteó solución al conflicto magisterial con la gestión de los recursos entre el gobierno federal y el gobierno del estado, y respaldó al gobernador Miguel Barbosa Huerta, quien había advertido en su oportunidad que combatirá la corrupción sindical.

Dio así un espaldarazo al gobernador Miguel Barbosa, para quien pidió un aplauso en la ceremonia de inauguración de las obras de mejoramiento urbano en esta junta auxiliar, la sede, hace 111 años, de la firma del Plan de Ayala, en 28 de noviembre de 2011.

Cuando se dio ese anuncio presidencial, los 10 supuestos docentes que levantaron la voz por sus derechos, ya se habían marchado. Literalmente, sin importarles la respuesta del titular del Ejecutivo federal, como si la instrucción hubiera sido: “gritas y te vas”.

A gritos había pedido atención, a pesar de que otros más ya habían entregado el pliego al propio López Obrador, a su llegada a esta pequeña comunidad mixteca.

El grupo que intentó sepultar con su estridencia el discurso del gobernador Miguel Barbosa al dar la bienvenida al mandatario federal, dejó huellas de su origen e intenciones.

Estuvo alentado por el delegado de Bienestar, Rodrigo Abdala Dartigues, el dirigente magisterial Mario Vélez y los cabecillas fueron personajes muy cercanos al secretario de Educación Pública (SEP) estatal, Melitón Lozano Pérez, quien es oriundo también de la Mixteca.

A los gritones, antes de que salieran casi corriendo, el gobernador de Puebla les advirtió que “a mí no me van a intimidar los señoritos del SNTE, de la CNTE o de dónde sean”.

Aseguró que la Cuarta Transformación (4T) seguiría ejerciendo los recursos con transparencia y combatiendo la corrupción sindical, en referencia específicamente a la Sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), a la que se supone que pertenecen los inconformes.

En el grupo de inconformes destacó la lozanista Lucila Fidela Martínez, una de las cabecillas del gremio sindical e impulsora histórica de Melitón Lozano en Izúcar de Matamoros.

Ella salió sonriente de la pelotera en torno a López Obrador rumbo a donde se encontraba Abdala Dartigues, para agradecer las facilidades que les brindó el funcionario federal para llegar con el mandatario.

Luego, se tomó una foto en la que también aparece Víctor Ríos de los Santos, sobrino del secretario de Educación en el estado, Melitón Lozano, ausente en ese momento.

El acceso al acto estuvo bajo el control del Gobierno de México y la administración estatal y sus funcionarios son solamente convidados.

El delegado en Puebla de Bienestar privilegió al grupo sentista, incluso por los de otros asistentes que buscaban entregar peticiones al presidente de México sin conseguirlo y debieron conformarse con entregar sus peticiones por escrito al propio Abdala Dartigues.

El dirigente magisterial Mario Vélez siguió de principio a fin lo sucedido, como supervisando el montaje que protagonizó una decena de supuestos maestros.

Lo hizo hasta que escuchó, con mueca de enojo, el anuncio presidencial para dar solución a la demanda de un conflicto que fue manipulado políticamente por el propio Vélez y por Abdala.

Tras el acto, ningún profesor intentó acercarse ni obtener respuestas a sus peticiones. Eso, al final, fue lo menos importante para ellos.

 

(Con información de Álvaro Ramírez y Fernando Maldonado)

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