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jueves, junio 30, 2022
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Ignacio Mier, el último clavo al ataúd

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En sólo 20 días, Moisés Ignacio Mier Velazco pasó de la gloria al infierno por consecuencias atribuidas exclusivamente a sus decisiones o acciones.   

Todo comenzó el 15 de mayo cuando los periodistas Víctor Hugo Arteaga y Néstor Ojeda ventilaron la investigación que la Unidad de Inteligencia Financiera por el presunto lavado de 427 millones de pesos, a través de 32 empresas, entre las que se encuentra Multisistema de Noticias Cambio, de la que es socio con el 34 por ciento de las acciones.  

Esa investigación derivó en una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado y tiene como principales implicados a José Arturo Rueda Sánchez de la Vega, director de Diario Cambio y actualmente preso en Tepexi por los delitos de extorsión y uso de recursos de procedencia ilícita. También se encuentra el exauditor Francisco Romero Serrano, así como Florentino Daniel Tavera Ramos, principal bróker de las 32 empresas bajo escrutinio.  

La forma de enfrentar el escándalo solo hundió más a Mier Velazco. Primero intentó minimizar la denuncia al señalar que se trataba de un complot en su contra por parte del senador Alejandro Armenta Mier y el extitular de la IUF Santiago Nieto. Después, sintió el frío del poder.  

El coordinador de Morena en la Cámara baja buscó desesperado el cobijo de los verdaderos hombres de poder y descubrió que estaba solo. A lo mucho logró que Pablo Gómez Álvarez, director de la UIF, emitiera un comunicado que sólo confirmó la veracidad y vigencia de la denuncia por lavado de dinero y evasión fiscal.   

En medio de este desastre vino la detención de Arturo Rueda.   

Previo a la captura, Nacho Mier calificó el video donde aparece su socio en plena extorsión en contra del actual diputado local del PRI Jorge Estefan Chidiac, como un asunto de “libre albedrío”, lo que le valió las críticas de varios periodistas, entre ellos el de Carmen Aristegui.  

La detención causó un terremoto de 8 grados ritcher para el diputado federal morenista, quien tardó 24 horas en fijar un posicionamiento de respaldo hacia su socio. Y se subió a la vileza de vincular el asesinato con tintes políticos.  

De ahí en adelante todo vino en picada debido a que, si bien la denuncia de la UIF no menciona el nombre de Ignacio Mier, la empresa de la que es socio es una de las principales claves de la trama.  

El caso fue más escandaloso, pues el edificio que alberga las oficinas de Diario Cambio fue construido sin contar con ningún permiso municipal y sin reporte ante las autoridades fiscales, por lo que estaríamos frente al monumento del lavado de dinero. 

Peor aún: Las 32 empresas bajo investigación han sido beneficiadas con más de 200 contratos de los tres niveles de gobierno, principalmente de 2018 a la fecha.   

Mientras todo eso ocurría, el senador Alejandro Armenta fue el único que puso el dedo en la llaga al llamar a Moisés Ignacio Mier a que dejara de distraerse en temas políticos y se concentrara de tiempo completo en la elección de Durango, en la que fue designado delegado especial de Morena.  

Como ya es sabido, Durango cerró con una ventaja a favor de la coalición PAN-PRI-PRD, que tuvo como candidato a Esteban Villareal.  

Nuevo golpe par Ignacio Mier.  

Un golpe mortal por el contexto político que lo envuelve.  

Independiente de que el resultado sea controvertido y Morena gane en la mesa, el coordinador de Morena en San Lázaro fracasó en la encomienda que recibió: sacar adelante el triunfo.   

Ignacio Mier está fuera de la jugada electoral y todo estará en manos del equipo jurídico de la candidata Marina Vitela.  

Un dato adicional sobre el desastroso trabajo de Nacho Mier: el resultado golpea al canciller Marcelo Ebrard Casaubón. ¿Por qué? Porque el diputado federal forma parte de su equipo político, su designación fue un encargo fundamental del grupo para ganar fortaleza en la carrera presidencial y, principalmente, era el factor que presumirían ante el presidente Andrés Manuel López Obrador.  

Conclusión: Ignacio Mier se convirtió en el general de las derrotas.   

Perdió a su socio.  

Perdió a su medio de comunicación (hoy manchado por el descrédito).  

Perdió el poco apoyo que tenía en la élite del poder.  

Perdió Durango.  

Perdió la oportunidad que le dio Marcelo Ebrard.  

Y, sobre todo, perdió cualquier oportunidad de buscar la candidatura a la gubernatura de Puebla en 2024.  

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