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domingo, enero 29, 2023
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10 payasos sí hacen fiesta

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Con referencia al título, se dice que cuando muchos elementos se juntan, sí logran hacer el objetivo. En este enunciado, tome la palabra payasos sin hacer alusión a nada ni a nadie, solo recamaría la acción.

En la historia de los mundiales, ningún entrenador extranjero, logró el título con su selección: Brasil fue campeón con entrenador brasileño, España con español, Alemania con alemán y así los demás ejemplos.

México ha tenido entrenadores mexicanos y extranjeros sin lograr el título; es más, sin llegar a cuartos de final, pero nunca el papel o el lugar final, pinta o pintó para tan malos resultados como este en Qatar.

En este escrito solo explicaré un punto, comparado con los demás competidores, que predecían el futuro del equipo nacional.

El por qué se escoge a un entrenador de fuera, va tomado a la facilidad de maniobra de los muchos que opinan para escoger el cargo y que van relacionados con el cumplimiento del objetivo: el económico. En una sala de juntas, por poner un ejemplo, se sientan el presidente de la federación, el director de selecciones, el jefe de finanzas, el promotor de los partidos a jugar, el jefe de mercadotecnia y el entrenador escogido, y se empieza a deliberar la ruta que tendrá la selección. El promotor dice que tiene para tales fechas a Surinam, El Salvador y una selección (no se sabe cuál) de Argelia. El de mercadotecnia dice que necesita que se hagan en tres ciudades americanas, en las cuales existan muchos mexicanos y que aparte necesita que se nominen jugadores con peso en la taquilla. El de finanzas empieza con sus números y vende el juego a las televisoras de siempre, más a televisoras independientes en Estados Unidos. Hasta ese momento, el entrenador de México extranjero solo escucha y anota, nada más.

Cualquier entrenador mexicano con un reconocimiento ganado, no aceptaría, pues quisiera jugar en Europa contra equipos de más nombre o por lo menos, jugar en Estados Unidos, porque el contrato de 12 partidos por año está en ese país y, en ese punto, no te puedes mover, pero que los adversarios fuesen de mayor calidad. Su petición sería negada por todos los componentes de la junta y entonces nace la decisión que mejor un entrenador extranjero, que de hecho se sacaría la lotería y una gran beca por cuatro años. La explicación es sencilla, sin futuro deportivo, pero con un gran futuro económico, objetivo primordial para el representativo nacional.

De los 32 competidores en este mundial, solo ocho tienen entrenador extranjero. Los resultados de sus gestiones saltan a la vista: Qatar con un español, Irán con un portugués, México con un argentino, Bélgica con un español, Canadá con un inglés, Costa Rica con un colombiano, Corea con otro portugués y Arabia, siendo la excepción que confirma la regla, con un francés. Esta selección en su 11 inicial está compuesta por nueve jugadores de un solo equipo, el Al-Hilal. Su entrenador a hecho su carrera con éxito en África siendo campeón cuatro veces en la copa de África, se comunica en inglés con un traductor y se perfecciona. En futbol es difícil, sabiendo tropicalizar sus conocimientos en el lugar que entrene, cosa que le da valor y éxito a su trabajo. Su sueldo es de 1.1 millones de euros al año, contra 3.9 millones de euros que gana el señor Martino al año.

Los resultados deportivos saltan a la vista. Si quisieras rescindir el contrato de Martino, sin contar la clausura por rescisión, solo por contrato, por cada año le tendrías que dar 80 millones de pesos por año. Para mí, después de las tres derrotas contra Estados Unidos se le tuvo que dar las gracias, de esto hace más de año y medio, entonces ante los números de su contrato, la gente que decide da marcha atrás y hace como que no pasa nada.

El único que está teniendo éxito en el mundial, es el entrenador francés con el equipo árabe.

Para ser más puntual en este tema, mucho tiempo se acostumbró que los equipos africanos tuvieran técnico extranjero y sus resultados siempre fueron malos. No puedes llegar a un lugar extraño para ti y tratar de poner tus reglas, sin detenernos si son buenas o malas, pero muy alejadas de la realidad. En este mundial, Senegal, Túnez, Marruecos, Camerún, Ghana, optaron por tener entrenador de su localidad. Sus resultados sin ser del otro mundo, si te dan a entender la forma de expresar el deporte en su localidad, hay más conexión y entendimiento entre el líder y los jugadores y su futbol, quizá lírico, pero que expresa el sentir de una nación.

En este largo escrito, como dijera Mario Alberto Mejía, escrito sin tinta y si con mucha mala leche, les expliqué la aparición de un payaso para que exista fiesta. Lo otros nueve van de corrido:

La mala elección de los jugadores avalados por un pacto entre ellos y el entrenador.

No pensar en las futuras generaciones que les vendría muy bien, como experiencia el acudir a un mundial.

El ser cerrado en tu forma de juego y a la hora que lo necesitas, sin entrenarlo un solo día cambias radicalmente tu sistema.

No tener ética profesional y abandonar el país en pandemia y en el torneo, sin darle seguimiento a jugadores que estaban en gran momento, de los cuales supo solo por video o por plática con sus ayudantes, se quería dar cuenta, sin su presencia, ya que estaba en Argentina.

A falta de un mes para el Mundial, el ansia que tenía por dar explicaciones de lo que se vivía en México en cuanto al futbol, situación que desde que llegó ya existía y no dijo nada.

El poner en diferentes posiciones de su sistema a jugadores que en sus equipos juegan en otro lado o de diferente forma. Su idea predomina antes que las cualidades de sus jugadores.

La nula gestión que tuvo, al no querer arreglar el asunto de indisciplina con el Chícharo y lo poco o nada que hizo en convencer a Vela.

Y para terminar con los 10 payasos, la poca importancia que le dio a perder tres veces contra Estados Unidos, sin entender que los 40 millones de mexicanos que viven allá, más los aficionados que viven acá, soportan todo menos perder ese equipo. Su explicación fue que eso para él no era importante.

Nunca pensó en donde estaba y los directivos, que saben todo lo anterior, estaban muy ocupados en la venta de patrocinios, en el torneo que se avecina contra la MLS y en la próxima justa mundialista del 2026.

En arca abierta, el justo peca.

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