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viernes, junio 14, 2024

Xóchitl, como siempre, llegó tarde

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El tercer debate entre los candidatos presidenciales dejó una conclusión evidente: Xóchitl Gálvez Ruiz pudo haber sido una buena candidata, meter en un brete a Morena y al presidente Andrés Manuel López Obrador, pero su llegada a la contienda es en extremo tardía. Ninguna encuesta seria la da por ganadora y mucho menos le ofrece competitividad real en la contienda. A la candidata que necesitaba la oposición, la hidalguense le ofreció, en una primera etapa, una política adicta a la majadería y la ocurrencia pensando que eso le daba frescura y penetración entre el electorado. Después, la realidad se le vino encima. Alejada de los partidos políticos, de los sectores reales de poder en la oposición, metida en una burbuja creada por sus más cercanos, la abanderada del PRIAN se paró frente a un escenario donde se le exigía estatura de estadista, oficio político, argumentación, reflejos de lince ante los ataques y fue ahí cuando apareció la verdadera Xóchitl Gálvez. Hasta sus principales matraqueros le advirtieron que el barco estaba a punto de colapsar. Fue ahí en que se activó la operación Salvando a la Soldada Xóchitl. Al segundo debate, la senadora con licencia regresó más o menos recompuesta, pero es justo esa condición la que demostró su debilidad y poca competitividad. Muchos aseguraron que ganó el segundo debate, pero la mayoría de esas opiniones se basaban justo en que había tenido una mejoría. Luego vinieron las mediciones y el posdebate y las tendencias no variaron, luego entonces no hubo tal triunfo. En el tercer debate, los sectores ultras de la derecha, el Señor X, alias Claudio X. González, la dirigencia nacional del PRI -ojo, nada ha habido del PAN ni del PRD- y la serie de organizaciones de la sociedad civil, que son realmente una fachada de los titiriteros del Yunque, tuvieron que hacer las maromas más inverosímiles para evitar la caída. Fue así que, ante la caída en pique, decidieron matar su gran logro en el tiempo que lleva la 4T: la marcha ciudadana a favor del INE. Este domingo, la convirtieron en una meretriz que sirve para los fines de todos los candidatos del PRIAN, principalmente Xóchitl Gálvez. Así, lo que nació como una movilización netamente ciudadana, la llevaron en unos meses a un bodrio que se ajusta al corsé del lucro electoral. La candidata presidencial fue la estrella en esa marcha. Le pusieron a miles de acarreados y el zócalo lleno para que levantara políticamente. Solo así llegó más empoderada al tercer debate, solo así le vimos un poco más de madurez y contienda. Las causas que hay detrás de la Xóchitl Gálvez que vimos en el tercer debate, si alguien lo duda, también demuestran la vulnerabilidad de la abanderada. Ella no es la oposición, tampoco es la gran lideresa articuladora de los sectores inconformes, como no es la cabeza que la oposición requiere. Es, a lo sumo, el efecto que la oposición todavía arrastra después de que Andrés Manuel López Obrador la subiera al ring y con eso descarrilara el entuerto entre las dirigencias del PRI, PAN y PRD para imponer como su candidato a Santiago Creel Miranda. Muy caro les salió a los oportunistas de la derecha que habían sido marginados por los líderes partidistas al apostar por Gálvez Ruiz. No solo no despuntó sino que se desinfló y para evitar la caída libre tuvieron que entrar a su rescate. Es así como llegamos al tercer debate. No es una marcha de millones lo importante en este momento para la oposición, sino lo que harán para evitar que sean barridos por completo y ni siquiera puedan garantizar el contrapeso en el Congreso de la Unión.

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