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domingo, abril 21, 2024

Las mentiras de Junior (alias Tony Gali hijo)

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Tony Gali junior tiene flaca memoria.

En una charla con el portal Moviendo Ideas, el hijo del exgobernador más impresentable de Puebla mintió varias veces.

Su odiado Pepe Layón —empresario de los buenos— ahora le merece respeto.

Más todavía: le guarda afecto.

Y jura que la frase “acuérdate que mi papá aprieta botones” no es suya.

Fue el propio Pepe Layón quien reveló en su momento la trama de acoso que enfrentó de parte de los Gali.

En particular del hoy candidato del Verde a una diputación federal.

En sus varios desencuentros, Gali junior amenazó al empresario en aras de romper el contrato de un terreno en el que hoy se ubica una exitosa plaza comercial.

Al ver que sus embestidas no funcionaban, el candidato de las “chatas” y de los “chatos” —así se refiere a sus audiencias— endureció el tono.

Fue entonces cuando pronunció su famosa frase de los botones.

El caso lo abordó en sus mañaneras don Miguel Barbosa Huerta, a la sazón gobernador de Puebla.

Ahí exhibió la mala leche del hoy candidato y sus ligerezas de lenguaje.

Una muy buena fuente me compartió la frase completa, misma que pongo en los ojos del hipócrita lector: “¡Acuérdate de que mi papá aprieta botones para que sucedan las cosas!”.

Esta frase mata a la anterior.

Digamos que la dota de mucho más incertidumbre y rudeza.

Si quien aprieta botones hace que, con ese acto, sucedan cosas, es un brutal apretador de botones.

Escupir esa frase en el contexto de un pleito a gritos, no es poca cosa.

Es equivalente a que uno de los hijos del Chapo Guzmán le grite a un enemigo: “¡Acuérdate que mi papá hace pozole!”.

No cualquier pozole.

Pozole de carne humana en tanques llenos de ácido.

Quizás el hijo del papá que supuestamente aprieta botones andaba muy sobrado y jactancioso, y en aras de resolver por las malas un asunto inmobiliario soltó esa desafortunada frase sin medirla.

No lo sabemos.

Lo cierto es que la dijo.

La escupió.

Y sonó, inevitablemente, a Santino ‘Sonny’ Corleone, el segundo hijo de don Vito.

En la entrevista de la que hablé al principio dijo otras mentiras más, pero no caben en una columna

Por ejemplo: que su papá y Rafael Moreno Valle guardaron siempre una entrañable amistad.

Cómo olvidar que la última vez que ambos se encontraron frente a frente —diez días antes de la brutal caída del helicóptero Agusta—, Moreno Valle dejó con la mano extendida a Tony Gali.

Y ni un quiúbole le soltó.

Tras barrerlo de arriba abajo —en el mejor estilo del cantante Luis Miguel—, el exgobernador siguió su camino junto con Manuel Velasco, su “brooo”.

Ambos metidos en sonoras carcajadas.

¡Terrible, señores, terrible!

Mejor bebamos.

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