🎽 No conozco a nadie que sea, por ejemplo, panista de tiempo completo.
(O priista).
En algún momento del día (cuando se bañan, cuando hacen el amor, cuando defecan) dejan de serlo y se convierten en personas comunes y corrientes: sin bandera, sin partido, sin intereses ideológicos, etcétera.
🏩 De hecho, a lo largo de mi vida periodística he visto a panistas yéndose a la cama, por ejemplo, con quienes en algún momento fueron sus enemigos recurrentes cada vez que había elecciones: sus odiados priistas.
🍆 En el momento en que se iban a la cama, las ideologías se borraban (incluyendo sus himnos y consignas partidistas), y en el momento sagrado del coito y de los besos, nada importaba más que el tradicional y sobrevalorado o devaluado (cada quien su biografía) mete-y-saca.
🧼Con esto quiero decir, que nadie es eternamente panista o priista todo el tiempo del mundo.
(El jabón Rosa Venus de los moteles lo sabe bien).
🛌 En una siguiente columna me explayaré en detalles de los encuentros amorosos de los brutales enemigos ideológicos que en las camas de los moteles borraban sus ideológicas diferencias.

