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miércoles, abril 15, 2026

Contenido capitalista de la obsolescencia humana

Contenido capitalista de la obsolescencia humana

El prólogo está fechado en agosto de 1974. La cuarta de forros del libro registra los nombres de todos los entonces preparatorianos que participamos de aquella gran aventura. Un curso de ética detonó el proyecto. El maestro tomó el modelo de La Cultura Contra el Hombre de Jules Henry, una investigación antropológica escrita durante su año sabático a principios de los setenta. Propósito central: ocuparse de algo que sólo tangencialmente habían tocado algunos otros investigadores del tema. Si un auto pasa de moda se reemplaza sin mayor problema, lo mismo un electrodoméstico o un mueble. ¿Pero qué pasa con los hombres y mujeres que ―como las cosas― llegan ―o comenzamos a llegar― a la temible obsolescencia?
Jules Henry se interesó por investigar lo que los antipsiquiatras llamarían “Instituciones de la Violencia”: los lugares asignados por la sociedad para desprenderse sin culpa de lo que ya no quieren: lo obsoleto humano.
Manicomios, familia misma, cárceles, etcétera… Testimonios, entrevistas.
Entonces a mi maestro de ética se le ocurrió realizar un clásico inconseguible ahora que siguiera ―y dejara constancia― de los postulados de La Cultura Contra el Hombre. El libro lo publicó la Universidad Autónoma de Zacatecas en 1975 bajo el título que lleva esta columna. No dejo de resaltar, como el lector lo habrá diferido, que el momento social y político lo ameritaba. La temática y la inquietud ha sido lastimosa y de siempre.
¿Cómo deshacerse de lo humano que ya estorba por improductivo?
Y al mismo tiempo ¿cómo amortiguar las conciencias de quienes se desprenden de lo “inservible”?
El Contenido capitalista de la obsolescencia humana contiene un prólogo extenso en el que se justifica la empresa y los objetivos. Los grupos de estudiantes fuimos divididos para visitar y extraer testimonios de los recluidos en manicomios, asilos de ancianos, cárceles y reformatorios. También se visitó a uno que otro prostíbulo…
Han pasado los años. Muchos de los que participamos de la aventura estamos ahora interesados en rescatarlo, digitalizarlo y presentarlo a los medios porque en aquel tiempo no se hizo. Además de todo, existe el interés de pedirle a las autoridades de la UAZ que el libro sea resguardado en el repositorio para consulta de quien lo quiera conocer.
Es una investigación única. Han cambiado las condiciones pero los principios del libro siguen vigentes. Las voces brotan de lejos y nos sacuden, nos hieren, nos regresan la conciencia…

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