El mercado bursátil estadounidense registró una significativa caída este jueves 3 de abril de 2025, luego de que el presidente Donald Trump anunciara la imposición de nuevos aranceles globales. El índice Dow Jones Industrial Average se desplomó más de 1,400 puntos, equivalente a una disminución del 3.45%. Por su parte, el Nasdaq Composite cayó un 4.60%, mientras que el S&P 500 retrocedió un 3.77%.
Las medidas arancelarias incluyen un gravamen general del 10% a todas las importaciones, con tarifas adicionales para productos de países específicos: 34% para China, 20% para la Unión Europea y 24% para Japón. Estas acciones, denominadas por Trump como medidas del “Día de la Liberación”, han generado preocupaciones sobre una posible desaceleración económica en Estados Unidos y un aumento de la inflación.
Empresas con cadenas de suministro globales se vieron particularmente afectadas. Apple, por ejemplo, perdió casi 300 mil millones de dólares en valor debido a su dependencia de la manufactura asiática. Nike también experimentó una caída del 11.3%, mientras que Amazon retrocedió un 7.7%.
A nivel internacional, las bolsas europeas y asiáticas también registraron pérdidas significativas en respuesta a los anuncios de aranceles. El índice DAX de Alemania, el CAC 40 de Francia y el FTSE 100 del Reino Unido cayeron considerablemente, mientras que en Asia, los mercados de China y Japón también se vieron afectados negativamente.
Analistas económicos advierten sobre el riesgo de una guerra comercial global y sus posibles efectos adversos en el crecimiento económico mundial. Además, se teme que estas medidas puedan provocar un aumento en los precios al consumidor y afectar negativamente a los sectores dependientes del comercio internacional.
En respuesta a las preocupaciones del mercado, el precio del oro, considerado un activo refugio, alcanzó máximos históricos, mientras que el dólar estadounidense se debilitó frente a otras monedas principales.
La administración Trump ha defendido estas medidas como necesarias para proteger la industria y los empleos estadounidenses, aunque líderes internacionales han expresado su oposición y han señalado la posibilidad de implementar represalias comerciales.