El papa León XIV expresó su profunda preocupación por la persistente vulnerabilidad de los niños en el mundo, denunciando que millones de menores continúan viviendo en pobreza extrema, enfrentando abusos y desplazamientos forzados.
Durante una audiencia en el Vaticano con los organizadores de la iniciativa From Crisis to Care, el pontífice calificó de “tragedia” la situación de aquellos menores que se ven privados de cuidados básicos y de acceso a necesidades esenciales.
El papa cuestionó si los compromisos globales con el desarrollo sostenible han sido olvidados, al observar que muchos niños carecen de educación adecuada, protección y la compañía de sus familias. Subrayó además el legado del papa Francisco, destacando su insistencia en que los menores tienen derecho al amor de un padre y una madre y a ser escuchados.
León XIV valoró el esfuerzo de la organización en crear estrategias eficaces para abordar los problemas planteados en la Cumbre sobre los Derechos del Niño. Animó a los presentes a no desanimarse ante iniciativas fallidas y a que el impacto positivo de su labor sirva como impulso para continuar.
El pontífice también destacó la necesidad de enfocarse en las necesidades transversales de la infancia, evitando una atención fragmentada que ignore aspectos cruciales de su bienestar. Finalmente, hizo un llamado a trabajar en mayor armonía, garantizando un cuidado integral que considere el bienestar físico, psicológico y espiritual de los niños.

