El delantero portugués Cristiano Ronaldo protagonizó un episodio inusual en su carrera al negarse a jugar con su club, el Al-Nassr, en un partido de la Saudi Pro League, en lo que varios medios internacionales describen como una protesta contra la gestión deportiva y de inversión del club y del fondo estatal que lo controla.
Ronaldo, de 40 años, decidió no estar disponible para el duelo entre Al-Nassr y Al Riyadh el pasado lunes, una ausencia que no se debió a lesiones ni a pautas de descanso, sino —según fuentes citadas por medios como A Bola y ESPN— a su descontento con cómo la Saudi Arabia Public Investment Fund (PIF) administra los recursos dentro de la liga.
De acuerdo con reportes, el jugador está frustrado por lo que percibe como un trato desigual respecto a otros clubes propiedad del mismo fondo, especialmente el Al-Hilal, que ha realizado fichajes importantes, incluido el delantero Karim Benzema, mientras que Al-Nassr ha tenido incorporaciones menos impactantes. Esta situación, argumentan, ha creado una brecha que, a juicio de Ronaldo, perjudica las posibilidades competitivas de su equipo.
La decisión de Ronaldo ha sido interpretada por algunos medios como una forma de protesta o “huelga” deportiva, dado que el astro se negó a jugar para expresar su insatisfacción con la política de fichajes y la gestión de la inversión futbolística dentro del campeonato.
Además, el delantero podría mantener su postura en el próximo partido si no se le da una garantía de cambios en la estrategia del club, y que incluso contempla la posibilidad de dejar Al-Nassr en junio si no se resuelven sus discrepancias con la dirección del equipo y el PIF.

