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jueves, junio 30, 2022
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Mier, entre la estupidez y la complicidad

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A 10 días de que los periodistas Víctor Hugo Arteaga y Néstor Ojeda revelaran la existencia de una denuncia presentada por la Unidad de Inteligencia Financiera tras descubrir un presunto blanqueo de 427 millones de pesos, en el que se encuentran involucrados Multisistemas de Noticias Cambio, José Arturo Rueda Sánchez de la Vega, el exauditor José Francisco Romero Serrano, entre otros; Moisés Ignacio Mier Velazco ha ido de lo ridículo a lo indignante para justificar el escándalo que lo puso contra la lona. 

Un dato salta a la vista: en todo este tiempo el líder de la bancada de Morena en San Lázaro no ha desmentido el contenido de la investigación y tampoco ha dicho que sea falsa. 

Lo que sí ha hecho es justificar que él y sólo él no está involucrado en el entramado, que se trata de un ataque político en su contra para minar sus aspiraciones rumbo a 2024, que es presa de una confabulación del extitular de la UIF Santiago Nieto, del senador Alejandro Armenta Mier y otra persona más -de la que no ha dicho su nombre por falta de valor- y que hay un uso faccioso de las instituciones para someterlo.  

En otras palabras, el diputado federal ha salido por peteneras. 

¿Puede Ignacio Mier asegurar que no tiene ninguna participación en la trama encontrada por la IUF y que implica a 32 empresas, a través de las cuales se blanquearon 427 millones en nueve países? La respuesta no es sencilla, pero hay datos fundamentales que no pasan desapercibidos. 

Desde octubre de 2008, el diputado federal se incorporó oficialmente como socio de Multisistema de Noticias Cambio, junto con Arturo Rueda, quienes se convirtieron en poseedores del 34 por ciento de las acciones cada uno. Ahí surgió la primera sospecha: en marzo de ese mismo año, Mier Velazco era presentado ante la redacción de Diario Cambio como el nuevo presidente del Consejo de Administración. ¿Cómo podía ser presidente sin ser accionista?  

Dos años después -a decir de Nacho Mier- se separó de cualquier decisión editorial y administrativa del periódico y todo recayó en el columnista hoy detenido por el delito de extorsión.  

Así transcurrió el tiempo. El morenovallismo tomó el poder en 2010 e Ignacio Mier continuaba como socio del diario. Pero en 2015 la bomba estalló y Arturo Rueda fue exhibido en un video en el que aparecía extorsionando a Jorge Estefan Chidiac. Le pedía 10 millones de pesos a cambio de que no publicara información que pudiera perjudicar su carrera política. 

El escándalo derivó en una denuncia penal por extorsión y el Sistema de Administración Tributaria realizó, un año después, un auditoría forense a los estados financieros de Multisistemas de Noticias Cambio. ¿Supo Ignacio Mier de esa revisión contable? Por supuesto. La Ley de Sociedades Mercantiles establece que ante cualquier indicios de irregularidad financiera, los socios deben ser convocados a una asamblea para conocer a detalle la información que les proporcione el gerente general.  

Luego de sortear las auditorías forenses -de las cuales no se conoce su conclusión-, Arturo Rueda realizó un movimiento para hacerse de control mayoritario de las acciones, las cuales no le costaron un peso. En la asamblea de 2 de diciembre de 2018, Arturo Tovar Ferrigno renunció a su participación accionaria del 7 por ciento, las cuales fueron valuadas en 500 mil pesos. Pero, el antiguo administrador reconoció un adeudo de 750 mil pesos con la sociedad.  

Tras finalizar la reunión, la cual fue avalada por Ignacio Mier, el columnista hoy detenido se convirtió en el socio mayoritario con el 41 por ciento de las acciones. Para esa fecha, la Fiscalía General del Estado reactivó, por segunda ocasión, la denuncia por extorsión que Jorge Estefan presentó contra Rueda. La duda mata: ¿Por qué convertir como el principal socio de Diario Cambio a quien lo había sumido en el desprestigio, lo que derivó en un persecución fiscal?  

Tres años después, Ignacio Mier supo de la investigación en contra de Multisistema de Noticias Cambio por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera. Él mismo ha reconocido públicamente que su única injerencia fue la emisión de un cheque por más de 90 mil pesos que causó sorpresa a las autoridades fiscales. Eso lo llevó -dijo- a que todo quedara zanjado. 

Esa versión es tan endeble que parece falsa por una razón: Si conocía la investigación, entonces, sabía que su socio Arturo Rueda, Francisco Romero y cuatro empresas más estaban vinculadas a una red de lavado de dinero. ¿Acaso fue tan tonto para pedir el contenido completo de la investigación? ¿Si sabía de la indagatoria y no puso al tanto a su socio, entonces, significa que lo traicionó o dejó morir solo desde un principio? ¿Cómo puede decir Ignacio Mier que es un ataque político cuando está plenamente comprobado que es socio de Multisistema de Noticias Cambio, la principal compañía en la mira? ¿Pensó que era intocable y por eso dejó correr la pesquisa? 

Es por eso que hoy sigue habiendo una pregunta toral en todo este entramado:  

¿Puede Ignacio Mier asegurar que no tiene ninguna participación en la trama encontrada por la IUF y que implica a 32 empresas, a través de las cuales se blanquearon 427 millones en nueve países? 

Saque usted sus propias conclusiones. 

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