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martes, abril 14, 2026

Los traidores (nombres, apellidos y apodos)

Los traidores (nombres, apellidos y apodos)

En otra época (en otro mundo, en un México que ya se fue), los aspirantes a los cargos de elección popular que trabajaban para el gobierno (o que tenían una curul o un escaño) podían moverse libremente en aras de posicionarse y ganar esos oscuros objetos de deseo: las candidaturas.

Podían moverse, asiento, sin necesidad de renunciar o pedir licencia.

Podían moverse incluso en horas de trabajo.

Este lunes, en La Mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum tomó el mazo, miró al horizonte y dijo estas brutales palabras con dedicatoria para muchos de los aspirantes:

“No se puede ser servidor público y al mismo tiempo candidato”.

En efecto: la doctora Sheinbaum ha pedido a los funcionarios que se aparten del Gobierno cuanto antes si es que está en sus planes postularse a un cargo de elección popular.

Este llamado involucra a todos: los que creen que ya recibieron la ‘pinche señal’ y los que están en espera de ésta.

En el México que ya se fue, a estas alturas había certezas de los que iban a ser, quienes (al margen de sus cargos o de sus curules) dedicaban todo el tiempo del mundo para preparar la campaña constitucional a través de sus achichincles.

(Tan devaluados hoy en día).

Hoy por hoy, sin embargo, la única ‘pinche señal’ posible es el reino de la incertidumbre.

Y es que, los que tienen un buen porcentaje de certeza carecen de la seguridad total.

Todo lo que está aparentemente fijo, puede moverse, diría Galileo Galilei.

¿Qué tendríamos que ver con este anuncio de la presidenta?

Una multitud de funcionarios y legisladores abandonando sus cargos para buscar lo que buscaban desde la comodidad de la nómina o la dieta.

Un antecedente reciente tiene nombre y apellido: Santiago Nieto, titular del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual.

Hace unos días anunció su salida (lo que fue visto como un eventual destape) para buscar la candidatura de Morena a la gubernatura de Querétaro, pero seis horas antes del mismo terminó reculando con el argumento de que esperará los tiempos.

(Expresión recurrente de los viejos soldados del PRI).

‘Le faltó grandeza”, diría don Miguel Barbosa.

Otro elemento que moverá los escenarios electorales tiene que ver con las esperadas traiciones del PT y el Verde.

Este último ya anunció a través de su dirigente nacional, Karen Castrejón, que irán solos por la gubernatura de San Luis Potosí y por otras posiciones:

“Contamos con perfiles altamente competitivos; mujeres y hombres preparados, con energía, con trabajo y con pasión, pero, sobre todo, listos para ganar, para ir solos —y esto es lo más importante para competir en el próximo proceso electoral— para ganar, para ir solos, que es lo que nos ha pedido la gente”.

¿Qué gente les ha pedido que vayan solos?

No el pueblo (del que tanto habla Noroña), sino el Niño Verde, dueño de ese partido hasta el final de los tiempos.

Otro traidor (Alberto Anaya, dueño del PT) ya prepara el beso de Judas para argumentar lo mismo: que la gente quiere que vayan solos en un puñado de distritos y municipios.

¡Ah, perros!

¡Ah, traidores!

 

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