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viernes, enero 7, 2022
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Las Complicidades de Tony Gali y Fernando Manzanilla en la Trama ‘Mudanza Exprés en Casa Puebla’

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Como secretario general de Gobierno durante el interinato, Fernando Manzanilla no tenía control sobre dos temas que le obsesionaban: Casa Puebla y los poderosos helicópteros Agusta.

Lo primero que hizo cuando arribó a su oficina de Casa Aguayo fue meterlos a su cartera.

En ese sentido, empezó a administrar las actividades en la antigua residencia oficial —fiestas, comilonas, pachangas— y los vuelos del helicóptero que usó en su momento Rafael Moreno Valle.

Y aunque manipuló a su favor la bitácora oficial, en realidad usó en muchas ocasiones el emblemático Agusta negro.

Cada vez que podía —y podía mucho—, volaba a la Ciudad de México o a donde fuera.

Cada vez que quería —y quería mucho—, se metía a Casa Puebla o comía ahí —muy en corto— con personajes a los que buscaba impresionar.

Ya conté en este espacio la ocasión en la que le prestó la residencia oficial a Pedro Haces para que celebrara su cumpleaños.

Todo esto viene a cuento porque fueron Manzanilla y el exgobernador Tony Gali los que planearon la mudanza de los 72 bienes muebles propiedad del gobierno del estado.

Bernie N —hoy en el Cereso de San Miguel— sólo obedeció las órdenes que hoy lo tienen metido en un severo conflicto judicial.

En caso de decidirse a hablar, el empresario tiktokero podría señalar a su entonces patrón, mismo que lo hizo Jefe de la Oficina de la Secretaría General de Gobierno para complacer a Gali: amigo, cómplice y hermanito.

Tras un primer desencuentro generado una vez que Moreno Valle se decantó por Gali para la candidatura a la alcaldía de Puebla, Manzanilla y éste se reencontraron durante la campaña electoral de 2013, cuando terminó siendo coordinador de la misma a petición de quien llegó a ser, primero, presidente municipal y, luego, mini gobernador.

Ya en el Palacio de Charlie Hall, Gali puso a gente de Manzanilla en diversos cargos importantes y le dio contratos por diversos servicios a diestra y siniestra.

Lo mejor vino cuando Gali arribó a Casa Puebla, pues una fundación presidida por Gabriela Moreno Valle de Manzanilla, aunque operada por el propio Fernando, recibió un apoyo millonario del gobierno del estado durante los años 2017 y 2018.

La complicidad entre ambos continuó a la llegada de este último a la Secretaría General de Gobierno.

Generoso en exceso, Manzanilla metió a la nómina gubernamental a decenas de aviadores ligados a Gali, convirtió a Bernie N en Jefe de la Oficina, autorizó ocho escoltas por cabeza a Tony y a su familia, y palomeó el recurso financiero para apoyar con 35 millones de pesos a Smart City, al frente del cual estaba en 2019 el multicitado exmini gobernador.

Cuando sobrevino el escándalo por la cantidad asignada por el gobierno del estado, Manzanilla se lavó las manos y culpó al secretario de Finanzas del gobierno interino, Jorge Estefan Chidiac.

La jugada Manzanilla-Gali fue descubierta con el tiempo y sólo evidenció el grado de complicidades que ambos mantenían.

Hoy, ese contubernio ha salido a flote a través de Bernie N, quien terminó incurriendo en un delito por el ejercicio indebido de funciones al participar en la trama de la mudanza de 72 bienes muebles.

Por cierto: Bernie N pasará la Noche Buena en el Cereso de San Miguel, y será hasta el domingo 26 de diciembre cuando se realice la audiencia que determinará si se le vincula o no al proceso 3686-2021-PUE.

En caso de quedarse en prisión, será huésped de San Miguel todo el tiempo que dure el procedimiento, mismo que no podrá exceder de dos años.

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