🤳 RAFAEL MORENO VALLE castigaba a sus colaboradores con el silencio. Si algo le molestaba, dejaba de hablarles una temporada. La “Ley del Hielo”, como en la secundaria. No siempre fue así. Antes, en su primera época en el poder poblano, lanzaba celulares sobre las cabezas de sus empleados. Algunos esquivaban el teléfono. Otros no. La segunda etapa fue la de la “Suburban maldita”. Consistía en bajar en plena autopista a los suyos. “¡Bájate aquí!”, les gritabaluego de que lo hacían enojar. Y ordenaba al chofer que se detuviera, por ejemplo, en un tramo de la México-Puebla. No importaba la hora. Podría ser en la madrugada. La Teoría del Perro de Pávlov aplicada a lo bruto. En seco.
👠 EL DIARIO EL PAÍS acaba de publicar un reportaje acerca de Josefa González-Blanco, embajadora saliente de México en Reino Unido, que refleja que todos, en algún momento, somos portadores del síndrome Moreno Valle. Vea el lector: “Hay una orden popular dentro de la embajada mexicana en Reino Unido, una que sus trabajadores no habían oído antes de tratar con su titular, Josefa González-Blanco: ‘Te vas a la dog house’.
🐕 “‘AL PRINCIPIO NO ENTENDÍAMOS. Luego supimos que es ‘la casa del perro’. Un castigosistemático. Te congela, te deja de hablar, no te pasa información y simplemente dejas de existir. Le dice al resto del personal que no puede tener contacto contigo. Hacia el interior es un caos, ya nadie sabe a quién le puede hablar y a quién no, quién está congelado y quién no’, cuenta a EL PAÍS una fuente de la embajada, que prefiere resguardar su identidad por miedo a represalias.
🧊 “ESTA IDEA SE REPITE en los testimonios de otros seis empleados y exempleados recogidos por este periódico: ‘Lo congeló porque le cayó mal’; ‘estuvo año y medio congelado’; ‘no hay relación académica con el Reino Unido porque al que llevaba el tema lo tenía congelado’, ‘te vas a la congeladora y ahí te quedas’.
🦥 “JOSEFA GONZÁLEZ-BLANCO deja ahora su puesto de embajadora en Reino Unido con una estela de 16 denuncias de trabajadores, que la acusan de hostigamiento laboral, malos manejos de recursos y de haber apagado la relación bilateral”. Todos somos Moreno Valle en algún momento. Nadie puede decir que no.

