🙇🏻♀️ UNA SEÑORITA SE INCLINA ante el ministro presidente de la Suprema Corte. ¿Para qué lo hace? Para limpiarle con su pañuelo los zapatos que se llenaron de caca de perro. Esto ocurre en las afueras del Teatro de la República donde se llevará a cabo la ceremonia de los 109 años de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos. La duda mata: ¿el ministro presidente no puede agacharse para limpiarse el excremento? Sí puede, pero no quiere. Para algo es el ministro presidente. Como diría Facundo: que lo hagan ellas.
👞 💩 LA SEÑORITA, PUES, LIMPIA LA CACA de perro queretano de los zapatos del ministro, quien observa inexpresivo la escena del vasallaje. En tiempos en que el feminismo ha logrado triunfos brutales en la conversación pública y se ha adueñado, entre muchas otras cosas, de la cultura Woke, la señorita no tiene empacho en limpiarle la caca al jefe. Y éste no tiene empacho en que la señorita lo haga. Vamos: ninguno tiene empacho, menos el señor ministro de origen indígena que presidente la Tremenda Corte de Justicia de la Nación.
😐 OTRO PERSONAJE CON FACHA DE GUARURA también se inclina para limpiarle los zapatos de más caca de perro queretano. La señorita y él se inclinan al tiempo que él los observa, absolutamente inexpresivo. No se le mueve un pelo del bigote. De pronto, la señorita le dice al oído algo así como “chin, jefe, ya todos vieron que le estoy limpiando la caca de perro”, y el ministro sonríe y les dice algo parecido a “ya levántense que me están haciendo quedar mal”.
🚙 ✋🏼 EL MINISTRO ES HUGO AGUILAR, EL MISMO QUE, junto con Lenia Batres, votó en favor de que los miembros de la Tremenda Corte adquieran camionetas machuchonas, blindadas, de tres millones de pesos para evitar que, por andar a pata, los ministros se llenen los zapatos de caca de perro. Queda claro que todo en la vida tiene un porqué y un disimulado estate quieto.

