La legendaria esquiadora estadounidense Lindsey Vonn, de 41 años, protagonizó uno de los momentos más impactantes de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 al sufrir una fuerte caída en la prueba de descenso femenino, apenas 13 segundos después de iniciar su recorrido en la pista Tofana.
Vonn, que había regresado a la élite del esquí compitiendo con una rodilla reparada con titanio y que había sufrido una lesión reciente en la otra rodilla, perdió el control después de un salto en la zona alta del trazado y golpeó la nieve con violencia, lo que provocó que fuese atendida por personal médico sobre la pista. Minutos más tarde, la veterana atleta fue evacuada en helicóptero a un hospital cercano para recibir atención especializada.
La caída de Vonn provocó la interrupción momentánea de la prueba de descenso y generó preocupación entre el público y sus compañeros, mientras que la carrera continuó después de que los servicios médicos despejaran la zona.
La atleta, que ya había sorprendido al terminar en el tercer mejor tiempo en el entrenamiento previo, buscaba una actuación destacada en la competencia de esquí alpino pese a sus limitaciones físicas y su avanzada edad para este deporte de alto impacto.
Vonn es una de las figuras más emblemáticas del esquí mundial, con múltiples medallas olímpicas y triunfos en la Copa del Mundo, y su caída marcó uno de los momentos más dramáticos de esta edición de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Las autoridades y el equipo médico han reportado que la esquiadora está siendo atendida tras el accidente, aunque no se han difundido detalles oficiales sobre su estado de salud más allá de que fue trasladada para evaluación y tratamiento posterior.

