En un cambio histórico, las autoridades iraníes aprobaron un decreto que permite a las mujeres obtener licencias para conducir motocicletas, poniendo fin a años de confusión jurídica. La medida fue ratificada por el vicepresidente primero, Mohamad Reza Aref, y establece que la Policía de Tráfico capacitará a las aspirantes y supervisará los exámenes.
Aunque la ley nunca prohibió explícitamente que las mujeres condujeran motos, en la práctica se les impedía obtener licencias, dejando a quienes lo hacían legalmente responsables en caso de accidentes. El decreto aprobado por el Consejo de Ministros a fines de enero busca formalizar un derecho que muchas mujeres ya ejercían, garantizando su participación segura en uno de los medios de transporte más populares del país.
La decisión coincide con protestas masivas iniciadas en diciembre de 2024 debido a la crisis económica y la disminución de la calidad de vida. Estas manifestaciones, consideradas las más violentas en la historia reciente de Irán, dejaron más de 3 mil muertos según cifras oficiales, mientras que ONG como Human Rights Activists in Iran elevan la cifra a 6.872, incluidos 156 menores. Las autoridades responsabilizan de parte de la violencia a grupos que denominan “terroristas” apoyados por Estados Unidos e Israel.
La vicepresidenta para Asuntos de la Mujer, Zahra Behrouz-Azar, aclaró que las mujeres deberán asistir a cursos impartidos por instructoras femeninas, aunque se permitirá la instrucción masculina cuando no haya personal disponible, siempre respetando las normas religiosas. El decreto se enmarca además en un debate más amplio sobre igualdad de género y derechos de las mujeres, en un país donde Human Rights Watch denuncia que muchas leyes continúan limitando derechos fundamentales, especialmente en matrimonio, herencia y custodia de hijos.
Con la implementación de esta normativa, Irán da un paso relevante hacia la regularización de derechos básicos para las mujeres, en medio de un contexto social y político complejo, marcado por tensiones internas y críticas internacionales.

