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jueves, octubre 6, 2022
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Reglas para no ser un guerrero caído de año nuevo

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Apenas estamos a medio mes del año nuevo y ya están cayendo los primeros guerreros de este 2022. Estos ilustres personajes, que a través de doce uvas convertidas en deseos, inician las dietas, los maratones, los cambios de hábitos y los ahorros. Pocos de estos guerreros llegarán a completar sus metas anuales.

Esta obsesión por cambiar de vida al final del año, e intentar modificar los hábitos en enero termina por generar una pléyade de personas frustradas porque no lograron bajar ni un gramo. Enero es pésimo para cambiar de vida, ya que en lugar de ahorros generaron más deudas y porque en lugar de lograr un cuerpo esbelto terminaron por comprar nuevos pantalones porque la talla usual simplemente queda chica.

Si bien es cierto que no lo dicen algunos expertos pero lo digo yo, el peor momento para iniciar un cambio radical de vida es justamente a principios de año, existen varias razones, pero la más importante según yo, es la emotividad de las fechas y los días plagados de fiestas.

Las fiestas de fin de año, las posadas y la rosca de reyes, nos invitan a comer carbohidratos y azúcares al por mayor. La subida de precios y el exceso de gastos como el predial, control vehicular, pagos especiales de créditos, y la obligación de dar regalos nos deja la cartera vacía y una decepción económica donde ni el aguinaldo nos hace felices.

Otra de las causas es la de los sitios vacíos y las ausencias que se fueron generando durante todo un año y a media que pasa el tiempo, las personas tienden a la depresión en estas fechas, así que entre la crisis económica, las crisis de mediana edad, las crisis emocionales y el aumento de peso en las personas, me llevan a la conclusión de que hacer planes de año nuevo como propósitos de cambio simplemente están destinadas al fracaso.

En su lugar deberíamos adoptar medidas más placenteras y menos comprometedoras, así como hábitos de vida más saludables, en lugar de emprender una guerra sin cuartel contra nosotros mismos, por ejemplo, en lugar de querer bajar de peso en dos días, mejor incrementar más verduras y menos pan en las comidas. Deberíamos de tomar más agua y olvidarnos de las bebidas azucaradas.

Sustituir los regalos por compromiso por comprar más sostenibles como una planta para el jardín, o pagar una deuda. En lugar de intentar dejar de fumar, evitar los cigarros día a día, estos pequeños logros nos dejaran mejor sabor de boca, que la nicotina sin duda alguna.

Gastar menos y querer más, debería ser la medida perfecta para cambiar y ser feliz, el peso no nos define, gastar sin medida no nos ayuda, y evitar ser el payaso de la fiesta durante el año nuevo siguiente será el mejor propósito.

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