El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este miércoles al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, a no ceder el control de la base militar de la isla Diego García, ubicada en el archipiélago de Chagos en el océano Índico. La declaración fue difundida a través de su red social Truth Social.
Trump argumentó que la isla y el aeródromo en Fairford serían estratégicos para Estados Unidos en caso de un ataque potencial de Irán, catalogando al régimen de “altamente inestable y peligroso”. Afirmó que un arrendamiento de largo plazo con Mauricio sería un error y que el Reino Unido no debería perder control de esta ubicación estratégica.
El tema surge después de que el Gobierno británico anunciara en mayo pasado un acuerdo para devolver la soberanía de las islas Chagos a Mauricio, manteniendo un arrendamiento de 99 años sobre Diego García, donde se encuentra la base militar utilizada por Estados Unidos desde la Guerra Fría.
Trump calificó el contrato de arrendamiento como “precario” y afirmó que la isla no debe ser arrebatada al Reino Unido, destacando la importancia de mantener la alianza transatlántica frente a desafíos geopolíticos actuales y futuros.
El debate sobre la soberanía de Diego García también incluye aspectos históricos: Reino Unido mantuvo control de las islas tras la independencia de Mauricio en los años 60 y desplazó a la población local para instalar la base militar, un punto de tensión diplomática que persiste hasta hoy.
La postura de Trump ha generado reacción internacional y revive el debate sobre la seguridad en el océano Índico, el uso de bases militares extranjeras y la relación estratégica entre Estados Unidos y Reino Unido frente a tensiones en Medio Oriente.
Hasta el momento, el Gobierno británico ha reafirmado que el acuerdo con Mauricio incluye la preservación de la base, mientras se continúa negociando la transferencia de soberanía.

