El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel global del 10%, luego de que la Suprema Corte determinara que el Ejecutivo federal no cuenta con facultades inherentes en tiempos de paz para aplicar gravámenes comerciales bajo la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977.
La resolución judicial limita el uso de esa legislación como fundamento para medidas arancelarias adoptadas durante su estrategia comercial. En respuesta, el mandatario ofreció una conferencia de prensa en la que cuestionó la decisión del máximo tribunal y sostuvo que recurrirá a otra herramienta legal para sostener su política económica.
Trump informó que aplicará los nuevos gravámenes con base en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, disposición que autoriza al presidente a establecer aranceles temporales para enfrentar desequilibrios significativos en la balanza de pagos. Esta facultad permite mantener la medida durante un periodo máximo de 150 días, tras lo cual se requeriría la aprobación del Congreso para extenderla.
El anuncio marca un nuevo capítulo en la política comercial estadounidense y podría tener implicaciones en los mercados internacionales, así como en las relaciones con sus principales socios económicos.

