El Servicio Secreto de Estados Unidos informó que un hombre fue abatido tras ingresar sin autorización al perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, la residencia del presidente Donald Trump en Florida, durante la madrugada de este domingo.
El incidente ocurrió alrededor de la 01:30 hora del este (06:30 GMT), cuando el intruso fue detectado cerca de la puerta norte de la propiedad portando una escopeta y un bidón de combustible. Agentes del Servicio Secreto y un ayudante de la oficina del sheriff del condado de Palm Beach confrontaron al hombre, ordenándole soltar los objetos. Al levantar el arma en posición de disparo, los agentes abrieron fuego para neutralizar la amenaza, según detalló el sheriff Ric L. Bradshaw, quien mostró a los medios fotografías del arma y un cartucho.
El sospechoso, identificado por fuentes cercanas a la investigación como Austin Tucker Martin, de 21 años, falleció en el lugar. Ningún agente resultó herido durante el operativo de seguridad. La policía encontró una caja para la escopeta en el vehículo del hombre y confirmó que había sido reportado como desaparecido días antes del incidente.
La Casa Blanca, a través de su portavoz Karoline Leavitt, destacó la rápida acción del Servicio Secreto para neutralizar la amenaza. El presidente y su esposa, Melania Trump, no se encontraban en Mar-a-Lago al momento de los hechos.
El FBI y el Servicio Secreto mantienen la zona bajo protección y continúan recabando pruebas. Brett Skiles, portavoz del FBI, instó a los residentes cercanos a revisar sus cámaras de seguridad y reportar cualquier actividad sospechosa. Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, afirmó que la agencia está dedicando todos los recursos necesarios a la investigación.
Este hecho se suma a otros episodios de violencia política en Estados Unidos que involucran al presidente Trump. En septiembre de 2024, Ryan Routh fue detenido tras apuntar con un rifle en un club de golf en West Palm Beach; fue declarado culpable y sentenciado a cadena perpetua en febrero de 2026. En julio de 2024, un francotirador disparó contra Trump en un mitin en Butler, Pensilvania, resultando herido en la oreja, mientras otra persona murió y dos quedaron gravemente lesionadas.
El caso ocurre en un contexto de creciente violencia política en Estados Unidos, tras los asesinatos del activista Charlie Kirk en septiembre de 2025 y de la legisladora Melissa Hortman junto con su esposo en junio del mismo año. Además, ataques con explosivos fueron reportados contra la residencia del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, en abril de 2025, perpetrados por individuos acusados de terrorismo doméstico.

