Aaron Rodgers, quarterback de 42 años, dejó claro que no tomará decisiones impulsivas sobre su futuro luego de la eliminación de los Pittsburgh Steelers ante los Houston Texans (30-6) en la Ronda de Comodines de la Conferencia Americana.
Tras el partido, Rodgers calificó la derrota como un final decepcionante para una temporada llena de desafíos superados y momentos disfrutables con su nuevo equipo. “Fue un gran año; me divertí mucho y es muy especial formar parte de este equipo. Hoy es difícil, pero no voy a tomar decisiones emocionales”, comentó.
El mariscal de campo tuvo un desempeño limitado en el juego, completando 146 yardas, siendo capturado cuatro veces e interceptado una vez, pero aun así ingresó a la lista de quarterbacks históricos mayores de 40 años en playoffs, junto a Tom Brady, Drew Brees y Brett Favre.
Rodgers destacó su experiencia con los Steelers como un regreso gratificante tras 18 años en Green Bay, donde inició su carrera y ganó el Super Bowl XLV, siendo nombrado MVP del partido. “Tuve la suerte de jugar en Green Bay; ahora regresar a una ciudad con tanta tradición y ver a los aficionados en el estadio ha sido realmente hermoso”, agregó.
El veterano llegó a la NFL en 2005 como selección de primera ronda por los Packers, donde pasó 18 temporadas antes de unirse brevemente a los New York Jets en 2023, temporada en la que sufrió una lesión de tendón de Aquiles que lo dejó fuera el resto del año. En 2024 regresó con los Jets sin lograr llegar a playoffs y firmó con los Steelers para la campaña 2025, dejando en suspenso si su trayectoria histórica en la NFL llegará a su fin.
Entre sus récords destacan el índice de pasador más alto en 2011 con 122.5 y el porcentaje más bajo de intercepción en un mínimo de 1,500 intentos (1.4%), consolidando su legado como uno de los mariscales más destacados de la historia del fútbol americano.

