Las protestas en Irán que comenzaron el 28 de diciembre, motivadas por la grave crisis económica, han dejado hasta el momento 538 muertes, según la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA). La organización, que se dedica a monitorear la situación de los derechos humanos en Irán, informó que entre los fallecidos se encuentran 48 miembros de las fuerzas de seguridad y 490 manifestantes, de los cuales ocho son menores de edad.
La subdirectora de HRANA, Skylar Thompson, explicó que las cifras aún están en proceso de verificación, pero estiman que la cifra de muertos podría alcanzar los 579 en los próximos días. Las protestas, que han afectado a más de 100 ciudades iraníes, continúan a pesar de la represión de las autoridades, que incluyen cortes de internet en varias zonas del país durante más de 72 horas.
El número de arrestos desde el inicio de las manifestaciones supera las 10,675 personas, de las cuales 160 son menores de edad y 52 son estudiantes. Las protestas, que en un inicio fueron impulsadas por el descontento popular ante la mala situación económica, se han transformado en un rechazo generalizado contra el régimen de los ayatolás y el liderazgo del líder supremo, Ali Jameneí.
Uno de los principales alicientes de las manifestaciones ha sido Reza Pahlaví, hijo del último shah de Irán, quien vive en el exilio desde la Revolución Islámica de 1979. Pahlaví ha instado a los iraníes a continuar las manifestaciones y a realizar una huelga general este fin de semana para presionar al régimen de Jameneí. En un mensaje difundido en redes sociales, Pahlaví expresó: “Nuestro objetivo ya no es simplemente salir a las calles; el objetivo es tomar los centros de las ciudades y mantenerlos“. También anunció que se prepara para regresar a Irán, una vez que el régimen sea derrotado, para estar al lado de su pueblo.

