Kaden Rummler, de 21 años, sufrió la pérdida total de su ojo izquierdo durante una protesta frente al edificio de inmigración en Santa Ana, California, tras recibir el impacto de una bala no letal disparada por un agente del Departamento de Seguridad Nacional. El hecho ocurrió la semana pasada en una manifestación que denunciaba el asesinato de Good y las deportaciones masivas de la administración Trump.
Cientos de personas se concentraron en el centro de Santa Ana para expresar su rechazo a las redadas de inmigracióny a la brutalidad policial. Los manifestantes marcharon coreando “¡Fuera ICE del Condado de Orange!”, con pancartas que exigían mantener unidas a las familias.
De acuerdo con Jeri Rees, tía de Rummler, el joven fue sometido a una cirugía de seis horas, durante la cual los médicos hallaron fragmentos de plástico, vidrio y metal incrustados en su rostro, incluyendo un trozo de metal a 7 milímetros de una arteria carótida, lo que pudo haberle costado la vida. Además, sufrió fractura de cráneo y nariz.
Rees explicó que los médicos optaron por no extraer toda la metralla cercana a la arteria para evitar riesgos mortales. Durante seis semanas, Rummler deberá evitar esfuerzos que puedan poner en peligro su recuperación.
Testigos señalan que el agente de Seguridad Nacional estaba a escasos metros cuando efectuó el disparo. Videos difundidos muestran al joven cayendo al suelo, sujetándose la cara mientras la multitud se dispersa. En las imágenes, el agente arrastra a Rummler por la capucha de su chaqueta, momento en el que parece asfixiarse mientras la sangrebrota de su ojo izquierdo.

