Nasry Asfura, exalcalde de Tegucigalpa y nuevo presidente de Honduras, asumió oficialmente su cargo este martes, en una ceremonia realizada en el Congreso. Con 67 años de edad, Asfura comienza su gobierno con la promesa de abordar problemas estructurales graves como la pobreza, el crimen y la corrupción, que afectan profundamente al país.
A lo largo de su campaña, Asfura destacó la necesidad de un gobierno eficiente basado en la austeridad y el trabajo duro. En su primer discurso como presidente, se comprometió a poner en marcha políticas públicas que fomenten la inversión y la generación de empleo. Sin embargo, el contexto político no es fácil: su partido, el Nacional, no tiene mayoría en el Congreso, lo que podría limitar su capacidad para implementar reformas.
Uno de los mayores retos que enfrenta Asfura será gestionar un Congreso fragmentado, además de resolver la crisis de salud que afecta a millones de hondureños. El sistema de salud pública del país ha sido criticado por sus deficiencias estructurales y la falta de recursos. En 2025, el personal del sistema de salud estuvo en huelga durante casi un mes debido a problemas como el desabastecimiento de medicinas y equipos médicos.
En el ámbito internacional, Asfura se ha comprometido a fortalecer las relaciones con Estados Unidos, su principal socio comercial, y ha expresado su interés en restablecer los lazos diplomáticos con Taiwán, una decisión que podría afectar las relaciones con China.
Durante su toma de posesión, Asfura adoptó un tono modesto y austero, sin la presencia de otros presidentes de la región, solo con representantes diplomáticos. En su discurso, hizo hincapié en la urgencia de resolver los problemas del país, comenzando con la salud pública y la reactivación económica.
Además de su promesa de luchar contra la pobreza, Asfura se enfrenta a acusaciones legales relacionadas con su gestión como alcalde, aunque él ha rechazado las acusaciones, calificándolas de motivadas por intereses políticos. La justicia investiga posibles irregularidades en el manejo de fondos públicos durante su mandato como alcalde de la capital.

