La atención del Abierto de Australia se desvió por unos instantes del juego cuando Naomi Osaka ingresó al Rod Laver Arena con una puesta en escena que combinó moda, simbolismo y espectáculo. La tenista japonesa atravesó el túnel hacia la pista central con un atuendo diseñado por ella misma, desarrollado por Nike en colaboración con el diseñador japonés Robert Wun.
El conjunto incluyó un vestido en tonos turquesa con pantalón-falda plisado, además de un sombrero de ala ancha con velo, elementos que, según explicó la propia jugadora, evocan “el poder de la medusa y la delicadeza de la mariposa”. Osaka calificó el diseño como “icónico” y detalló que incorpora referencias a su título del Abierto de Australia 2021, uno de los cuatro Grand Slam que figuran en su palmarés.
Reconocida por sus elecciones estéticas arriesgadas, la exnúmero uno del mundo volvió a situar la moda como parte de su identidad deportiva, una faceta que su marca patrocinadora le permite explorar con libertad creativa.
Ya en el plano competitivo, el estreno no resultó sencillo. Naomi Osaka necesitó tres sets para superar a la croata Antonia Ruzic y avanzar a la segunda ronda del torneo. Su próximo compromiso será ante la rumana Sorana Cirstea, en busca de consolidar su camino en Melbourne.

