La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó el fallecimiento de un ciudadano mexicano mientras permanecía bajo resguardo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en un centro de detención ubicado en Winnfield, Luisiana.
De acuerdo con la dependencia, el deceso ocurrió el 11 de abril dentro del Centro Correccional de Winn, donde la persona se encontraba bajo custodia migratoria. Hasta ahora, las autoridades estadounidenses mantienen abierta una investigación para determinar las causas del fallecimiento.
Tras recibir el reporte, el Consulado de México en Nueva Orleans activó los protocolos de atención consular y, en coordinación con la representación en Atlanta, estableció contacto con los familiares del connacional para brindar acompañamiento legal y asistencia.
La Cancillería mexicana informó que se mantiene comunicación permanente con autoridades estadounidenses para aclarar las circunstancias previas y las causas de la muerte, además de revisar posibles acciones legales junto con la familia y equipos jurídicos.
En su posicionamiento, la SRE expresó su preocupación por la recurrencia de estos casos y advirtió que la repetición de muertes en centros de detención migratoria resulta inaceptable y contraria a estándares internacionales de derechos humanos, al señalar posibles fallas estructurales en el sistema de custodia del ICE.
Como parte de las medidas adoptadas, el Gobierno de México instruyó a su red consular a reforzar las visitas diarias a centros de detención y reiteró a la comunidad mexicana en Estados Unidos la disponibilidad de la Línea de Apoyo Consular Mexicana (520 623 7874).
Con este caso, suman 15 personas mexicanas fallecidas bajo custodia o en procesos relacionados con autoridades migratorias estadounidenses, de acuerdo con datos oficiales de la Cancillería. Apenas el 30 de marzo se había reportado un acumulado de 14 muertes.
Ante este panorama, el Gobierno mexicano ha adelantado que llevará el tema ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al considerar que no se trata de hechos aislados, sino de un patrón que requiere revisión internacional.
La estrategia diplomática incluye la solicitud de una audiencia temática para exponer las condiciones de detención y exigir una revisión estructural del sistema. Además, México participará como amicus curiae en una demanda relacionada con el centro de detención de Adelanto, California, donde se señalan presuntas deficiencias en atención médica, alimentación y condiciones de reclusión.

