Los jugadores del Manchester City anunciaron que reembolsarán el costo de las entradas a los 374 aficionados que viajaron hasta Noruega para presenciar la derrota 3-1 ante el Bodo/Glimt, en la penúltima jornada de la fase de grupos de la Champions League.
El equipo inglés sufrió su segunda derrota consecutiva, después de caer 2-0 frente al Manchester United. En el Aspmyra Stadion, el City llegó a estar 3-0 abajo antes de que Rayan Cherki descontara al inicio de la segunda mitad. La expulsión de Rodri Hernández complicó aún más la remontada.
El entrenador Josep Guardiola reconoció la situación difícil: “Tengo la sensación de que todo va mal para el City”, admitió tras el partido. Ante este escenario, los jugadores decidieron cubrir el costo de las entradas como muestra de agradecimiento y reconocimiento hacia los aficionados, quienes viajaron largas distancias y soportaron temperaturas bajo cero.
En un comunicado, los capitanes Bernardo Silva, Rubén Dias, Rodri y Erling Haaland declararon:
“Nuestros seguidores lo son todo para nosotros. Somos conscientes del sacrificio que hacen nuestros aficionados cuando viajan por todo el mundo para apoyarnos, y nunca lo daremos por sentado. Cubrir el coste de las entradas es lo mínimo que podemos hacer”.
La medida fue bien recibida por Kevin Parker, representante del club oficial de aficionados: “Nuestros fans viajarían hasta los confines de la tierra para apoyar al equipo. Anoche no fue diferente, y el frío extremo del Círculo Polar Ártico hizo que fuera una noche difícil en muchos sentidos”.
El Manchester City ya enfoca su atención en los próximos compromisos: el sábado contra Wolverhampton en la Premier League y el miércoles frente al Galatasaray en el Etihad Stadium.

