El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) confirmó el inicio del episodio eruptivo número cuarenta del volcán Kilauea, el más activo del archipiélago hawaiano. La actividad comenzó durante la mañana del domingo, con fuentes de magma que alcanzaron hasta 200 metros de altura en el respiradero norte. Aunque el desbordamiento en esta zona se detuvo alrededor de las tres horas del lunes, las autoridades mantienen vigilancia ante la persistencia de coladas de lava en otros sectores.
La emisión de materiales se concentra dentro de un área restringida del Parque Nacional de Volcanes de Hawái, donde la lava del respiradero sur ha avanzado más de 500 metros. Científicos del Observatorio Volcánico de Hawái alertaron sobre los gases tóxicos, fragmentos expulsados y la inestabilidad de las paredes del cráter Halemaʻumaʻu, además de advertir que el calor generado por el magma puede incrementar sismos locales y desprendimientos de tierra.
Esta fase eruptiva se suma a una serie de eventos que se iniciaron en diciembre del año pasado, caracterizados por nubes de ceniza y flujos de roca fundida. Según los especialistas del USGS, estos episodios suelen durar menos de doce horas, aunque las proyecciones actuales indican que la actividad podría prolongarse hasta el 17 de enero.
A pesar de su cercanía con el Mauna Loa, Kilauea opera de manera independiente, consolidando su reputación como uno de los volcanes más dinámicos de Estados Unidos.

