El Ministerio de Defensa de Israel confirmó este lunes que sus fuerzas realizaron un ataque sobre el complejo petroquímico South Pars, ubicado en Asaluyeh, al sur de Irán, considerado uno de los sitios más estratégicos para la producción de gas del país. Este yacimiento es clave para la explotación de la mayor reserva de gas del mundo, compartida entre Irán y Catar.
El ministro de Defensa, Israel Katz, señaló que la instalación es fundamental para la producción petroquímica nacional, ya que concentra cerca de la mitad de la capacidad total iraní. Horas antes, otro objetivo en Marvdasht también fue alcanzado, aunque autoridades locales informaron que los incendios fueron controlados y no se registraron víctimas.
La compañía iraní responsable del complejo indicó que se mantienen activos los protocolos de seguridad y que ya se investigan los daños, asegurando que la situación permanece “bajo control”.
El ataque ocurre en medio de una creciente tensión en el Golfo Pérsico. Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pospuso su ultimátum para que Irán garantice la apertura del Estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Trump advirtió que, de no cumplirse sus condiciones, podrían considerarse medidas militares contra infraestructura civil, lo que incrementa la presión sobre los mercados energéticos internacionales.
Este hecho marca un nuevo episodio en la escalada geopolítica entre Estados Unidos, Israel e Irán, y eleva la preocupación global por la estabilidad del suministro energético y la seguridad en la región del Golfo.

