Un incendio de gran magnitud afectó este viernes a la aldea de Guryong, un asentamiento de viviendas improvisadas en el sur de Seúl, Corea del Sur. El siniestro comenzó alrededor de las 5:10 a.m., movilizando a cerca de 300 bomberos y 85 camiones de emergencia para contener las llamas y proteger a los residentes.
Las autoridades informaron que no se registraban víctimas hasta el momento, aunque 47 personas fueron evacuadas por precaución. El fuego se propagó con rapidez debido a la densidad de viviendas y los materiales ligeros e inflamables utilizados en la construcción.
El nivel de alerta fue elevado al segundo más alto ante el riesgo de que las llamas alcanzaran una zona montañosa cercana, mientras los bomberos trabajaban para impedir una mayor propagación. Las condiciones de la ciudad, con polvo fino, impidieron el uso de helicópteros en las labores de extinción.
La aldea de Guryong se originó entre las décadas de 1970 y 1980, cuando familias desplazadas por proyectos urbanos se asentaron en terrenos periféricos sin permisos. Su infraestructura precaria y la alta densidad de casas la hacen especialmente vulnerable a incendios, situación que se ha repetido en el pasado.
El ministro de seguridad surcoreano, Yun Ho-jung, ordenó la movilización de todos los recursos disponibles para rescatar vidas y combatir el siniestro. Residentes evacuados expresaron su preocupación por la posible pérdida de sus hogares, destacando que algunas familias ya han enfrentado desastres similares previamente.

