El cineasta húngaro Béla Tarr, conocido por películas como Sátántangó, Las armonías de Werckmeister y El caballo de Turín, falleció este martes en Budapest a los 70 años tras una larga enfermedad, informó el realizador Bence Fliegauf a la agencia MTI en representación de la familia.
Tarr desarrolló una carrera de más de cuatro décadas, con 11 largometrajes, desde su debut en 1979 con Nido familiar hasta su última obra, Missing People (2019), creada para el Wiener Festwochen y centrada en las vidas de migrantes y personas en situación de vulnerabilidad en Viena.
Durante su trayectoria, Tarr colaboró estrechamente con el escritor László Krasznahorkai, adaptando sus novelas para la pantalla en proyectos como Sátántangó (1994) y Las armonías de Werckmeister (2000), así como en El hombre de Londres (2007), basado en un texto de Georges Simenon.
El caballo de Turín (2011) exploró la vida cotidiana de un campesino y su hija mediante secuencias prolongadas, mientras que Sátántangó presentó un retrato del colapso del sistema comunista en Europa del Este en un formato de más de siete horas, en blanco y negro.
Nacido en Pécs y formado en la Escuela Húngara de Artes Teatrales y Cinematográficas, Tarr codirigió muchos de sus trabajos con su esposa Ágnes Hranitzky y contribuyó a la formación de cineastas en la Film Factory de Sarajevo, entre ellos Valdimar Jóhannsson y Pilar Palomero.
En 2025, el director recibió un homenaje en el festival D’A Barcelona, donde resaltó la importancia de la libertad creativa y el compromiso personal en el cine, destacando que las películas deben reflejar experiencias y observaciones humanas.
Béla Tarr deja un registro de obras que han marcado el cine contemporáneo europeo y cuya influencia se observa en la obra de cineastas de diferentes generaciones.

