La Patagonia argentina enfrenta un arranque de verano crítico tras el estallido de varios incendios forestales que han arrasado miles de hectáreas y obligado a la evacuación de al menos 3.000 turistas, un año después de que la región viviera los peores incendios de las últimas tres décadas.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, confirmó que uno de los fuegos en Puerto Patriada, al norte del lago Epuyén, fue provocado intencionalmente. “Los miserables que prendieron fuego van a terminar presos”, aseguró el mandatario, mientras explicaba que la evacuación de los visitantes fue inmediata para garantizar su seguridad.
El incendio comenzó el lunes y en pocas horas se propagó por las condiciones de sequía y viento intenso, afectando al menos 2.000 hectáreas en la zona. El fiscal Carlos Díaz Mayer señaló que el incendio fue iniciado con acelerante o nafta, confirmando la intencionalidad del hecho.
Como medida de incentivo, el gobierno provincial ofrece una recompensa de 50 millones de pesos (aproximadamente 33.000 dólares) para quienes aporten información sobre los responsables del incendio.
Los incendios forestales no se limitan a Chubut. La Patagonia en su conjunto registra focos activos en Neuquén, Santa Cruz y Río Negro, mientras que al sur de Buenos Aires también se reportan incendios forestales. Cientos de brigadistas trabajan para controlar las llamas, con apoyo de helicópteros y aviones hidrantes.
El Servicio Nacional de Manejo del Fuego declaró alerta roja hasta el viernes en ocho provincias del centro y sur del país, ante la combinación de altas temperaturas, viento fuerte y sequía, factores que aumentan el riesgo de propagación.
La población local recuerda con alarma los incendios de enero y febrero de 2025, que arrasaron 32.000 hectáreas, cifra que cuadruplicó la temporada anterior. Según Hernán Giardini, coordinador del Programa de Bosques de Greenpeace Argentina, “por su enorme magnitud e impacto, se trató de los peores incendios forestales de las últimas tres décadasen la región”.

