El Gobierno de España restringió el uso de su espacio aéreo a vuelos militares de Estados Unidos vinculados a operaciones en el conflicto con Irán, en una medida que eleva la tensión diplomática entre ambos países.
La decisión incluye la prohibición de sobrevuelo para aeronaves que participen directa o indirectamente en acciones militares, así como limitaciones al uso de instalaciones estratégicas como las bases de Rota y Morón.
Autoridades españolas argumentaron que la medida responde a su postura de no involucrarse en operaciones fuera del marco del derecho internacional.
El veto abarca también vuelos procedentes de terceros países que formen parte de la logística militar estadounidense, ampliando el alcance de la restricción en territorio europeo.
Pese a ello, la disposición no afecta vuelos comerciales ni civiles, por lo que el tráfico aéreo regular entre ambos países se mantiene sin cambios.
España, miembro de la OTAN, mantiene cooperación militar con Estados Unidos, aunque en este caso marcó distancia frente a las acciones en Medio Oriente.

