El Papa León XIV hizo un llamado a poner fin a la violencia y “deponer las armas” durante su primer mensaje de Pascua, en un contexto de múltiples conflictos internacionales activos en distintas regiones del mundo.
En el tradicional discurso Urbi et Orbi, pronunciado desde el Vaticano este domingo, el pontífice instó a quienes participan en enfrentamientos armados a abandonar la vía de la violencia y apostar por el diálogo como única salida duradera.
El mensaje marca el tono inicial de su pontificado, centrado en la búsqueda de la paz y la reconciliación, en línea con una de las principales preocupaciones de la Iglesia católica ante el aumento de tensiones internacionales.
Aunque no mencionó conflictos específicos, sus palabras se producen en un momento en que varias crisis —desde Europa del Este hasta Medio Oriente— mantienen en alerta a la comunidad internacional.
El llamado a “deponer las armas” retoma una línea histórica de la diplomacia vaticana, que busca posicionarse como un actor moral en favor de la paz mundial, más que como un mediador político directo.
Para muchos fieles, el discurso representa también una señal del estilo que podría caracterizar su liderazgo: directo en el mensaje, pero prudente en las referencias concretas.
Con esta intervención, León XIV inicia una nueva etapa al frente de la Iglesia católica, en la que la paz global se perfila como uno de los ejes principales de su pontificado.

