Publicado originalmente por Rafa De Miguel en El País. Compartimos este reportaje por su relevancia e interés periodístico:
“La ley debe seguir su curso”, afirma el rey. La policía investiga un caso de conducta inapropiada en cargo público, por la presunta filtración a Epstein de información confidencial. Pasadas las 19.00 horas, el expríncipe Andrés ha salido de la comisaría de Norfolk a bordo de un vehículo, más de diez horas después de su arresto policial en la mañana de este jueves por el caso Epstein. Un fotógrafo de Reuters captaba el rostro angustiado del hermano del rey, reclinado en el asiento trasero de un Range Rover, con el brillo rojo de unos ojos de gesto alterado, capturados por el flash de la cámara.
Era la primera imagen pública de Andrés Mountbatten-Windsor, recluido durante todo el día en dependencias policiales mientras, en el exterior, la monarquía británica se enfrentaba a una crisis sin precedentes.
La Policía de Thames Valley, al frente del asunto, ha comunicado que “el hombre arrestado ha sido liberado bajo investigación”. En términos policiales, eso significa que Andrés debe estar a disposición de las autoridades mientras sigan indagando el caso.
Todo había comenzado mucho antes, cuando al menos seis vehículos policiales llegaron a las ocho de la mañana de este jueves al complejo de Sandringham, en Norfolk, donde el expríncipe de Inglaterra vivía temporalmente después que hace cuatro meses su hermano, el rey Carlos III, le echara de su mansión de Windsor. Era el 66º cumpleaños del tercer hijo de Isabel II. La sorpresa ha derivado en un terremoto político e institucional que lleva camino de convertirse en la mayor crisis de la familia real británica. Los agentes arrestaron a Andrés, acusado de conducta inapropiada en cargo público, por sus relaciones y manejos con el multimillonario pederasta estadounidense Jeffrey Epstein. Ese delito está castigado con penas que van desde meses de cárcel hasta prisión permanente, en función de la gravedad.
Horas antes de la detención, en entrevista a la BBC, el primer ministro británico, Keir Starmer, había aseverado que “nadie está por encima de la ley”.
Tras la operación policial, el rey Carlos III afirmó en un comunicado difundido por el palacio de Buckingham: “He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de mala conducta en un cargo público. Lo que sigue ahora es un proceso completo, justo y adecuado”. Y añadió: “La ley debe seguir su curso”.
La policía de Thames Valley había emitido previamente una nota confirmando la detención, sin revelar el nombre por normativa nacional.
Al final del día, en un segundo comunicado, la policía informó que concluyeron los registros en la vivienda de Norfolk, pero continúan en el Royal Lodge de Windsor, residencia habitual del expríncipe.
El palacio de Buckingham no fue informado previamente del arresto, pero sí el Ministerio del Interior. La publicación de nuevos documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha vuelto a poner de relieve la amistad íntima entre Andrés y Jeffrey Epstein, así como actuaciones presuntamente delictivas.
Uno de los correos electrónicos revelaría que Andrés habría compartido información económica confidencial del Gobierno británico cuando fungía como enviado especial para el Comercio Internacional, relacionada con Hong Kong o Singapur en 2010, lo que podría constituir delito penal.
El expríncipe Andrés ha negado las acusaciones, tanto por la filtración de información como por su presunta relación con el tráfico sexual de mujeres, muchas de ellas menores de edad, liderado por Epstein, quien murió en 2019 en una cárcel de Nueva York.
En los nuevos documentos aparecen fotografías comprometedoras y correos electrónicos entre ambos.
La policía de Essex investiga el presunto uso del aeropuerto de Stansted para trasladar víctimas, con conexiones al expríncipe.
Andrés ya había negociado en 2022 un acuerdo extrajudicial multimillonario con Virginia Giuffre, quien lo acusó de abuso sexual cuando era menor.
“Nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza”, dijeron los hermanos de Giuffre.
El problema no resuelto de Carlos III
La relación de Andrés con Epstein ha amenazado con detonar la mayor crisis de la monarquía británica, un problema heredado por Carlos III.
El rey lo despojó de títulos, lo expulsó de Windsor y lo apartó de funciones públicas, medidas consideradas insuficientes por la opinión pública británica.
Ante las nuevas revelaciones, el palacio de Buckingham anunció su disposición a colaborar con la policía, aunque con escepticismo social.
El arresto de Andrés Mountbatten-Windsor, en el día de su cumpleaños, podría marcar un punto de inflexión y evidenciar que la supervivencia de la institución está en juego.

