La posibilidad de ver a Lionel Messi en la Copa Libertadores ha resurgido como una idea seductora para las confederaciones de fútbol de América. Esta vez, el escenario está marcado por la presencia de la MLS en la competencia, lo que abre la puerta a un posible retorno de los equipos de la Liga MX. Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, fue claro al señalar que el interés no solo responde a la competitividad deportiva, sino también a un factor comercial y mediático clave: la inclusión de una de las figuras más mediáticas del fútbol mundial, Messi, quien juega actualmente en el Inter Miami.
La estrategia detrás de este interés va más allá de lo futbolístico. Se trata de una movida estratégica que busca maximizar el valor de los derechos de transmisión y los acuerdos de patrocinio al incorporar a equipos de la MLS y la Liga MXen la Copa Libertadores. De manera implícita, este enfoque responde a la necesidad de la Conmebol de asegurar la participación de Messi en el torneo sudamericano antes de que su contrato con el club estadounidense expire en diciembre de 2026.
Para ello, el papel de Jorge Mas, directivo del Inter Miami, se ha vuelto crucial. Mas, quien tiene una relación cercana con la Conmebol, está jugando un papel de liderazgo para asegurar que los equipos de Estados Unidos y México puedan ingresar al torneo sudamericano. En este contexto, el regreso de México a la Libertadores sería, según Domínguez, una “vía del rebote”, dado que el interés en la MLS resulta lucrativo por su potencial de expansión en mercados clave, incluyendo Estados Unidos y México.
Sin embargo, la postura de la Conmebol no es la única que se debe considerar. El presidente de la Conmebol destacó en recientes entrevistas que la Concacaf, como confederación organizadora de las competiciones norteamericanas, tiene la palabra final. Según Domínguez, este es un tema que debe ser discutido internamente dentro de Concacaf, ya que, aunque se ha discutido en el pasado, deben respetar los intereses de las otras confederaciones.
Por otro lado, la Concacaf tiene un desafío importante: su torneo regional, la Concachampions, debe mantenerse como una prioridad para los clubes de la zona. Esto implica que los equipos que participen en la Copa Libertadores también tendrían que alinearse con los intereses de este certamen regional, lo que complica la organización de los calendarios de ambas competiciones. Las propuestas de enviar a los equipos de la Liga MX ubicados entre el 5º y 8º lugar en la tabla general no fueron bien recibidas por la Conmebol, que prefiere equipos de primera línea para mantener el prestigio de la Copa Libertadores.
Hace ya 10 años desde que equipos como Pumas, Toluca y Puebla representaron a México en la Copa Libertadores, con Pumas alcanzando los cuartos de final. Desde 2017, la reforma del formato obligó a México a retirarse de la competencia, lo que incluyó efectos colaterales, como la participación en la Copa América. Ahora, el futuro de la participación mexicana y de la MLS en la Copa Libertadores depende de las negociaciones entre las confederaciones, un proceso que podría decidir si finalmente veremos a Messi y a los mejores equipos de la Liga MXcompitiendo en el torneo sudamericano.

