Tras su participación como artista principal en el Super Bowl LX, Bad Bunny sorprendió a sus seguidores con un movimiento radical en Instagram. El domingo 8 de febrero, pocas horas después de presentarse en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, el artista puertorriqueño borró todas sus publicaciones, retiró su foto de perfil y dejó de seguir a todos los usuarios. En su biografía únicamente permanece un enlace a su álbum Debí Tirar Más Fotos.
Hasta ahora, el artista no ha ofrecido explicaciones sobre esta decisión y no se ha publicado un comunicado oficial que aclare si se trata de una pausa en redes sociales, una estrategia promocional o una reacción a las críticas de su show.
Durante su actuación, Bad Bunny estuvo acompañado de figuras como Lady Gaga y Ricky Martin, mientras que Cardi B y Pedro Pascal participaron en la icónica “casita”. El espectáculo destacó por su mensaje de diversidad cultural, con banderas de distintos países de América y una puesta en escena que promovió la unidad continental.
El show también generó polémica: algunos espectadores pensaron ver a un niño liberado de un centro de detención en Texas, aunque posteriormente se confirmó que era el actor Lincoln Fox. Además, se celebró una boda real en el campo de juego, cuyos detalles no fueron difundidos.
La presentación provocó críticas del presidente Donald Trump, quien cuestionó el uso del español y la actuación en general, mientras que en redes sociales surgió un debate sobre la influencia de artistas latinos en escenarios globales y la creciente visibilidad cultural que representan.

