La administración encabezada por Alejandro Armenta ha iniciado un modelo de gobierno que busca colocar al ciudadano en el centro de la toma de decisiones, priorizando proximidad territorial, diálogo directo y participación social. Según el gobernador, gobernar implica asumir una responsabilidad humana, basada en la austeridad, la rendición de cuentas y el bienestar colectivo.
Este enfoque se refleja en la modificación del formato de las conferencias matutinas, ahora diseñadas para acercar a los medios de comunicación y favorecer la interacción directa, en distintos puntos del estado, con el fin de escuchar las problemáticas locales y detallar avances de gobierno.
La estrategia también incluye mesas de trabajo con sectores sociales, económicos y productivos, donde se revisan proyectos estratégicos, se generan acuerdos y se fomenta la corresponsabilidad. Armenta subraya que el desarrollo debe llegar a todas las comunidades, evitando la concentración de recursos en áreas limitadas, reforzando así una vocación territorial y participativa.
El gobierno busca una administración más descentralizada, con presencia permanente en municipios y juntas auxiliares, combinando autoridad con diálogo, planificación con escucha activa, y acción gubernamental con participación social. Este nuevo modelo busca transformar los proyectos públicos en procesos compartidos, articulados con la realidad regional y respaldados por la ciudadanía.

