El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, prepara el lanzamiento de un programa en radio, televisión y redes sociales donde la ciudadanía podrá presentar denuncias y quejas en vivo.
El anuncio lo hizo este martes, al adelantar que el espacio tendrá una duración de una hora y contará con 10 líneas telefónicas habilitadas para recibir llamadas de distintos puntos del estado.
La intención, dijo, es escuchar directamente a la población sobre problemas cotidianos y posibles irregularidades en el servicio público.
Aunque aún no se definen horarios ni números, se prevé que la transmisión se realice a través del sistema estatal Sistema de Información y Comunicación (Sicom).
El formato permitirá que las personas expongan desde fallas en servicios básicos como calles sin mantenimiento o alumbrado público deficiente, hasta señalamientos por presuntos actos de corrupción, además de que según explicó el mandatario, cada caso será turnado a la autoridad correspondiente.
Si las quejas están relacionadas con servicios municipales, se enviarán a los Ayuntamientos para su atención. En cambio, cuando involucren dependencias estatales, su administración dará seguimiento directo, mientras que para asuntos vinculados con procuración de justicia, los casos se canalizarán a la Fiscalía General del Estado de Puebla o al Poder Judicial.
Armenta aseguró que, en situaciones donde se denuncien posibles actos de corrupción, se iniciarán investigaciones formales, además recordó que este tipo de reportes ya los ha recibido previamente a través de mensajes y durante recorridos en municipios, donde han sido enviados a las áreas correspondientes.
En otro momento, el gobernador lanzó un mensaje dirigido a su círculo cercano: advirtió que ningún familiar o conocido tiene autorización para gestionar favores, pedir dinero o intervenir en su nombre, pues de ocurrir, pidió que se denuncie, ya que dijo que no habrá trato preferencial.
A la par, llamó a la ciudadanía y a sectores empresariales a involucrarse en la denuncia de irregularidades, al considerar que la participación social es importante para frenar prácticas como la corrupción y la extorsión.

