Amazon confirmó una segunda fase de recortes laborales que eliminará cerca de 16.000 puestos en todo el mundo, profundizando un proceso de reorganización iniciado tras el crecimiento acelerado posterior a la pandemia y la integración de herramientas de inteligencia artificial en sus operaciones.
De acuerdo con información difundida por Reuters, esta etapa forma parte de un plan más amplio para reducir alrededor de 30.000 empleos corporativos. Las salidas impactarán en varias divisiones, entre ellas Amazon Web Services (AWS), el negocio minorista, Prime Video y recursos humanos.
La compañía ya había ejecutado un primer ajuste de 14.000 empleos administrativos a finales de octubre, cuando el consejero delegado, Andy Jassy, subrayó la necesidad de simplificar la estructura interna, reducir niveles jerárquicos y recortar puestos de gestión intermedia.
En España, aquella fase tuvo un efecto significativo: se registraron cerca de 1.000 salidas de una plantilla de unos 28.000 trabajadores, concentradas principalmente en áreas corporativas de Madrid y Barcelona. En la capital catalana, el proceso concluyó con 791 desvinculaciones, un 19% menos de lo inicialmente previsto, con indemnizaciones de 38 días por año trabajado.
En un comunicado publicado en el blog corporativo, la vicepresidenta senior de Experiencia de Personas y Tecnología, Beth Galetti, explicó que Amazon ha avanzado en “fortalecer la organización mediante la reducción de capas jerárquicas, el aumento de la responsabilidad y la eliminación de burocracia”. Según la directiva, algunos equipos finalizaron su reorganización en octubre, mientras que otros completaron ahora los cambios, lo que derivó en esta nueva ronda de despidos.
La empresa indicó que la mayoría de los empleados en Estados Unidos dispondrá de hasta 90 días para optar a una recolocación interna, con plazos adaptados a la legislación de cada país. En caso contrario, Amazon ofrecerá indemnización, servicios de recolocación y cobertura de seguros como apoyo en la transición laboral.
Pese al ajuste, la compañía asegura que mantendrá la contratación y la inversión en áreas estratégicas, y descarta que se trate del inicio de recortes recurrentes, aunque cada unidad seguirá evaluando su estructura en un entorno de transformación acelerada.
Este proceso coincide con otras decisiones estratégicas recientes, como el cierre de tiendas físicas Amazon Fresh y Amazon Go en Estados Unidos, una medida orientada a reforzar el negocio online y las entregas a domicilio, que también implicará cientos de despidos adicionales, con opciones de recolocación interna para parte del personal.

