La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró su llamado a distribuidores de combustibles para mantener estables los precios al consumidor, en medio de la presión internacional por el encarecimiento de los energéticos.
Durante sus recientes declaraciones, la mandataria subrayó la necesidad de que los gasolineros respeten los acuerdos alcanzados en semanas previas, cuyo objetivo es evitar incrementos que impacten directamente en la inflación y el poder adquisitivo de la población.
Sheinbaum adelantó que sostendrá una nueva reunión con representantes del sector de combustibles en los próximos días, con el fin de revisar el cumplimiento de dichos compromisos y ajustar las estrategias ante el actual contexto global.
El gobierno federal ha impulsado un esquema de contención de precios de combustibles basado en estímulos fiscales y coordinación con distribuidores, buscando mantener los precios de la gasolina y el diésel dentro de rangos accesibles pese al alza en los mercados internacionales.
La medida forma parte de una estrategia más amplia para controlar la inflación, en un escenario marcado por tensiones geopolíticas que han elevado los costos del petróleo y sus derivados a nivel mundial.
Sin este tipo de intervenciones, el impacto en los precios podría trasladarse a bienes y servicios, afectando especialmente a los sectores más vulnerables.

