La diputada federal poblana Rosario Orozco Caballero celebró la aprobación del dictamen que reforma la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, con el objetivo de garantizar el derecho a una vivienda adecuada para las familias mexicanas.
Con 425 votos a favor, la Cámara de Diputados avaló por unanimidad la iniciativa impulsada y fundamentada por la legisladora, integrante del Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Durante su intervención en tribuna, Orozco Caballero destacó que esta reforma representa una transformación profunda, al sustituir el concepto de vivienda “digna y decorosa” por el de “vivienda adecuada”, alineando la legislación mexicana con tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
“Necesitamos pasar de un vocablo abstracto a una definición medible que permita materializar el derecho a la vivienda”, subrayó la diputada federal.
Siete elementos para una vivienda adecuada
La reforma establece siete elementos básicos medibles que deben cumplirse para considerar una vivienda como adecuada:
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Seguridad de la tenencia
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Disponibilidad de servicios e infraestructura
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Asequibilidad
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Accesibilidad
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Habitabilidad
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Ubicación estratégica (fuera de zonas de riesgo)
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Adecuación cultural
La legisladora explicó que, tras la reforma constitucional de diciembre de 2024, el Congreso tenía la responsabilidad de armonizar las leyes secundarias, garantizando que el concepto de vivienda sea claro, verificable y exigible.
Alineación con la política nacional de vivienda
Rosario Orozco subrayó que esta iniciativa fortalece la política de vivienda impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, cuyo objetivo es que los hogares sean espacios de desarrollo integral, más allá de simples construcciones.
“Las y los mexicanos merecen más que cuatro paredes y un techo: merecen viviendas adecuadas, donde se construyen sueños, se forjan familias y se cultivan comunidades”, afirmó.
Finalmente, la diputada destacó que con esta aprobación se da un paso histórico en la legislación mexicana, al establecer una regla clara: si una vivienda no cumple con los siete elementos, no puede considerarse adecuada, fortaleciendo así la justicia social, los derechos humanos y la dignidad de las familias.

