En un primer acercamiento tras el relevo en la conducción de la diplomacia mexicana, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una llamada telefónica con el nuevo canciller Roberto Velasco Álvarez, en la que además de establecer contacto inicial, lo felicitó por su reciente nombramiento al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
De acuerdo con comunicados oficiales de ambos gobiernos, la conversación tuvo como objetivo abrir un canal directo de trabajo y dar seguimiento a la agenda bilateral entre México y Estados Unidos, en un momento de ajustes en la conducción de la política exterior mexicana.
Desde Washington, el Departamento de Estado, a través de su portavoz adjunto Tommy Pigott, informó que Marco Rubio también expuso como prioridades de su gobierno el combate a la migración irregular, el fortalecimiento de la seguridad fronteriza y la estabilidad regional como ejes centrales de la relación bilateral.
En contraste, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México calificó el intercambio como “productivo y cordial”, y destacó que durante la llamada se revisaron avances en materia de seguridad bajo los principios de cooperación internacional previamente acordados entre ambos países.
La cancillería mexicana añadió que también se abordó el tema migratorio desde un enfoque centrado en los derechos humanos, subrayando la necesidad de atender los flujos migratorios con responsabilidad compartida, lo que matiza el enfoque más restrictivo planteado por la parte estadounidense.
Hasta el momento, no se han anunciado acuerdos concretos ni una fecha para un encuentro presencial entre los funcionarios.
Previo a esta comunicación, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, ya había felicitado a Roberto Velasco por su ratificación en el Senado y expresado la disposición de Washington para trabajar de manera coordinada con el nuevo equipo diplomático mexicano.
Roberto Velasco asumió la titularidad de la cancillería tras la salida de Juan Ramón de la Fuente por motivos de salud, luego de su ratificación en el Senado. El funcionario cuenta con experiencia previa en la relación bilateral, especialmente en temas de migración, seguridad y comercio internacional.
El primer contacto entre ambos gobiernos ocurre en un contexto de continuidad en la cooperación bilateral, aunque también con diferencias puntuales en temas sensibles de la agenda internacional.

