El denominado Plan B de la reforma electoral dio un paso clave este martes tras ser aprobado en comisiones de la Cámara de Diputados, por lo que se prevé que sea discutido y votado en el Pleno este 8 de abril.
El dictamen fue avalado con el respaldo de legisladores de Morena y sus aliados en las comisiones de Puntos Constitucionales y Reforma Político-Electoral, en medio de un debate marcado por posturas encontradas entre oficialismo y oposición.
Esta propuesta surge luego de que una reforma electoral de mayor alcance no lograra avanzar, por lo que el Plan B plantea ajustes enfocados principalmente en la reducción de costos del sistema electoral y medidas de austeridad en órganos locales.
Entre los puntos que contempla se encuentran la disminución de gastos en ayuntamientos y congresos estatales, así como límites a las percepciones de funcionarios electorales, en línea con la política de contención del gasto público.
Durante la discusión en comisiones, legisladores de oposición criticaron el proyecto al considerar que no atiende de fondo las necesidades del sistema electoral, mientras que diputados del bloque mayoritario defendieron la iniciativa como un paso necesario para hacer más eficiente el uso de recursos públicos.
Con su avance en comisiones, el Plan B entra en una fase decisiva. Su discusión en el Pleno definirá si estas modificaciones se concretan o si el debate político logra frenar su implementación en esta etapa legislativa.

