26.2 C
Puebla
lunes, marzo 23, 2026

Trama macabra en el Edificio Carolino

Trama macabra en el Edificio Carolino

Me dijeron que venía a Puebla Anizus Zaman, escritor y traductor nacido en Bangladesh, la tierra de Ravi Shankar, un músico indio (de la India) que tocaba el sitar (o la cítara) como uno de los dioses del Rig Veda.

(Ravi Shankar se volvió una súper estrella del rock cuando, en 1971, George Harrison organizó un histórico concierto en el Madison Square Garden, en Nueva York, en beneficio de los bengalíes que —literalmente— se estaban muriendo de hambre).

Me dijeron, pues, que venía a Puebla Anizus Zaman, traductor de Juan Rulfo y autor de la novela “Princesa negra de dos estambres”, en la que “se mezclan personajes reales y ficticios que le permiten al autor también reflexionar de forma crítica sobre sucesos y eventos históricos de México”.

“Viene a la Feria del Libro (FENALI) de la BUAP”, me dijeron.

“Beatriz Meyer va a presentar su novela”.

Tenía un pequeño viaje previsto el sábado por la mañana, cosa que cancelé.

Y es que la presentación estaba prevista para el sábado 21 de marzo a las diez de la mañana en el Foro Carolino.

Llegué, pues, a la presentación, pero tanto el novelista como la presentadora no estaban.

(Literalmente: se habían esfumado).

Le pregunté a una señorita por la presentación, y se concretó a decirme (simple y llanamente): “Nostán”.

(Traducción libre: “No están”).

Busqué en mi programa digital de la FENALI (donde había confirmado que el escritor bengalí y la escritora poblana acudirían), pero también de ahí habían desaparecido.

Pensé que había tenido una alucinación por comer un guiso de Xoloitzcuintle.

Volví a revisar el programa de la Feria del Libro.

Nada.

Anizus Zaman y Betty Meyer habían desaparecido.

Al lado de la chica del “nostán”, me topé con una amiga.

Ella me aclaró el panorama: el escritor bengalí presentaría con Ángeles Mastretta dos libros traducidos por él, pero no su novela.

Recordé que yo había ido al Foro Carolino por el tema de la novela, que, con prólogo del poeta Ernesto Lumbreras, he empezado a leer.

Y más: la señora Mastretta me produce males parecidos a las alucinaciones que genera el guiso de Xoloitzcuintle.

(“Va a terminar hablando de sus tías”, pensé).

Salí de ahí pensando que, como buen traductor de Rulfo, Anizus Zaman estaría encantado de saber que, por azares de la vida mexicana, él, su presentadora y su novela (el acto entero) habían desaparecido como Eduviges Dyada cuando entra en escena Damiana Cisneros en la novela Pedro Páramo.

Nota bene: le he pedido a Betty Meyer que publique en su columna de Hipócrita Lector las líneas que escribió sobre la novela “Princesa negra de dos estambres”, de Anizus Zaman.

Ella aceptó, generosa como es.

 

Notas relacionadas

Últimas noticias

Lo más visto