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miércoles, febrero 11, 2026

La mano negra en el libro de Julio Scherer Ibarra

La mano negra en el libro de Julio Scherer Ibarra

El célebre libro de Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez —“Ni venganza ni perdón”— que tanto alboroto ha armado tendría que ser visto con otros ojos.

La imputación más grave, por ejemplo, no la hace Scherer sino su desacreditado coautor.

Vea el hipócrita lector:

En el libro se asegura que Jesús Ramírez Cuevas, director de Comunicación Social del gobierno de López Obrador, participó en una oscura trama de dinero black junto con el malogrado Sergio Carmona —huachicolero ejecutado en una barbería— y los candidatos a gobernadores Rubén Rocha Moya, Américo Villarreal y Alfonso Durazo.

Si la revelación hubiera sido hecha por Scherer Ibarra, sería una bomba.

(Carmen Aristegui, por ejemplo, creyó que el autor de la misma era el exconsejero jurídico de la Presidencia. Noroña también se comió la zanahoria).

El verdadero maquilador de dicha información fue Fernández Menéndez, quien lo reconoció en su columna de este miércoles.

(La editorial Planeta diferencia tipográficamente los dichos de uno y otro).

Al provenir ese texto del periodista chileno naturalizado mexicano, las cosas cambian, pero la confusión persiste, y es enorme.

Todos creen que el autor es Scherer Ibarra, quien, por cierto, le adjudica otras cosas a Jesús Ramírez, además de manifestar la animadversión que siempre le provocó.

La duda mata:

¿Por qué Scherer permitió que Fernández Menéndez incorporara textos de su autoría en un libro firmado por ambos?

Eso, evidentemente, lo hace partícipe de la trama —ésta en particular—, pero no autor.

Lo que asombra es que nadie ligado a Ramírez Cuevas haya subrayado lo aquí dicho hasta el momento.

Algunas de las revelaciones de Scherer tienen que ver con el expresidente López Obrador, amigo suyo y de su padre: el connotado periodista que dirigió Excélsior y Proceso.

De entrada, pone en duda el fraude del 2006 y asegura que Ramírez Cuevas manipuló hábilmente al presidente durante el sexenio entero.

También cuenta que AMLO quiso ir a la cárcel una vez que sobrevino el desafuero y qué Beatriz Gutiérrez Müller, su esposa, le preparó una maleta con sus prendas personales.

Scherer dice que López Obrador lo regañó a gritos algunas veces en presencia de otras personas.

“Andrés no entiende la economía global. (…) No es un buen administrador, no es un hombre de números”, dice de él.

Y hace énfasis en los innumerables cambios de opinión sobre los diversos temas.

Dos escenas contrastantes:

Narra que cuando perdió las elecciones de 2006, AMLO pasó varias noches sin dormir (tratando de entender lo que había pasado), y que a la pequeña celebración del triunfo electoral de 2018 (realizada en la casa de Tlalpan) acudieron, entre otros, el hoy odiado Ricardo Salinas Pliego, Bernardo Gómez (Televisa) y Olegario Vázquez Aldir (Imagen).

A Beatriz Gutiérrez Müller la trata con mucho afecto a lo largo del libro.

Cuenta, incluso, que era muy querida por su padre, quien siempre terminaba conversando largamente con ella en las comidas.

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