Empecemos con un silogismo:
Todos los patos son pedofilos.
Trump es un pato.
Trump es pedófilo.
O éste:
Los misóginos duermen de lado.
Trump duerme de lado.
Trump es misógino.
Donald Trump es misógino, racista, pedófilo, clasista, fascista, y tiene un ego del tamaño de un elefante.
(El elefante en la habitación).
Pero también es presidente de Estados Unidos.
Nadie quiere enfrentarse a un hombre con esas características.
Incluso sus enemigos lo evitan.
Las escenas que vimos el fin de semana son patéticas.
A unas horas de que Trump dijera mentiras sobre la presidenta Sheinbaum, Messi le aplaudió al pedófilo.
Y se sentó con él para celebrarle sus bromas grotescas.
Incluso sentó a su mujer con Trump.
Messi es millonario y famoso, y no necesitaría aplaudirle a Trump para continuar siéndolo.
Sin embargo, lo elogió, le aplaudió y se rió de sus (malos) chistes.
Esto nos lleva a un silogismo:
Todos los patos son futbolistas.
Messi mete goles.
Messi es un pato.
Horas después, Javier Milei y Nayib Bukele hicieron lo mismo que Messi: adoptaron la posición chivito en precipicio.
Y aplaudieron y se rieron de los (malos) chistes de Trump.
Otro silogismo:
A todos los chivitos les gusta el precipicio.
Milei y Bukele son chivitos.
(Complete el lector la conclusión).
Trump se siente muy simpático y muy poderoso porque ni el escándalo del pedófilo Jeffrey Epstein le mancha el pañal blanco.
Se siente inmortal porque hasta Putin hace mutis cada vez que inicia nuevas hostilidades.
Y está convencido de que su patanería cruzará cielos y pantanos hasta volverse infinita.
Un silogismo:
Premisa mayor:
Todos los presidentes de Estados Unidos usan pañales.
Premisa menor:
Trump es presidente de Estados Unidos.
Conclusión:
Trump es un cagón.
Un cagón, un misógino y un tipo brutalmente inseguro.
Por eso actúa como un matón de barrio.
Por eso nada parece detenerlo.
Salvo un asunto: las elecciones intermedias de noviembre próximo.
Sabe que las va a perder porque hasta en sus encuestas pagadas va en caída libre.
Y si pierde, la era Trump pasará a mejor vida.
Pero como buen elefante en la habitación tiene un Plan B: la comisión de un fraude electoral que ya ha empezado a fraguarse.
Un silogismo:
Todos los señores que usan pañales tienen diarrea.
Trump es un cagón.
Trump tiene diarrea.


